El contrato que ligaba a Danilo Cuevas con el Hospital José María Cullen fue rescindido por orden de la ministra de Salud, Silvia Simoncini. La medida cobró notoriedad este jueves a pesar de haberse adoptado hace ya 30 días. Se elevó un sumario administrativo hasta que llegó la orden del subsecretario de Logística de la cartera de salud que dispuso interrumpir el contrato de Cuevas.
Según lo revelado por el periódico rosarino La Capital, todo comenzó cuando un argentino residente en Israel, Marcos Levín, elevó la denuncia a Salud después de mantener diálogos con Cuevas por Internet. Levín temía por las consecuencias que la práctica profesional de Cuevas pudiera ocasionar. ?No atendía a pacientes judíos por el rechazo que le ocasionaban?, dijo.
También el subsecretario Carlos Dulongo justificó su decisión del alejamiento de Cuevas por considerar al anestesista un ?peligro latente?. ?Nosotros luchamos por la vida y no podemos correr esos riesgos, tenemos la obligación de darle seguridad al paciente?, expresó el funcionario.
No conforme con la decisión que lo apartó del hospital donde trabajaba, Cuevas presentó una denuncia propia por discriminación. Es más, recalcó hasta por escrito que su despido se debía a ?su odio a los judíos?, actitud que sorprendió a la representante del INADI en Santa Fe, Stella Vallejos, quien no salía de su asombro.