Los profesionales descubrieron lo que podría convertir a la risa en una de las mejores armas contra la obesidad.
El sitio En Plenitud publicó que investigadores de la universidad Vanderbilt de Nashville, Tennessee (Estados Unidos), encerraron a 45 pares de amigos en un cuarto decorado como un dormitorio de un hotel barato, pusieron fragmentos de comedias en una grabadora y trataron de medir cuantas calorías se gastaban mientras los voluntarios reían.
Así, pidieron a los voluntarios que no hablaran o se movieran y se limitaran a estar sentados en sillones reclinables y a observar la pantalla de televisión.
Posteriormente y luego de cotejar en un laboratorio el ritmo cardíaco, las risas y la información sobre respiración revelaron que los participantes presentaron un incremento en el gasto de energía diario de entre el 10% y el 20% durante los episodios de risa que durante el tiempo de descanso.