Mendoza: se recupera tras recibir riñón de mujer baleada

La joven sanrafaelina que recibió el órgano de Laura Abonassar, asesinada en Godoy Cruz por tres delincuentes que le robaron el auto, evoluciona favorablemente luego del transplante

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Se trata de Yésica Lorena Ponce, de 20 años, quien desde los once sufría de una insuficiencia renal -al igual que dos hermanas menores- lo que le causó numerosos trastornos para continuar sus estudios y hacer una vida normal.
 
El trasplante se realizó el 18 de abril en el Hospital Español de Mendoza, al día siguiente de la muerte de Laura Abonassar, quien fue asaltada y baleada el 14 de abril en el departamento de Godoy Cruz por tres delincuentes que le robaron el automóvil.
 
"La paciente está evolucionando muy bien, hasta ahora todo anda bien con buena respuesta de diuresis y valores normales de laboratorio y buenos parámetros", dijo ayer por la mañana a Télam el nefrólogo a cargo de la Unidad Renal del Hospital local Teodoro Schestakow, Aldo Lafalla.
 
Lafalla destacó el caso de Yésica dado que tiene dos hermanitas menores con insuficiencia renal debido a "una nefronoptisis hereditaria congénita donde la insuficiencia renal se manifiesta en la niñez o adolescencia".
 
Yésica tiene dos hermanas que están con diálisis: María Fernanda (17), quien ya rechazó un trasplante, y Silvia (15) ambas a la espera de un implante de riñón.
 
En tanto, al hermano mayor de 19 años al que no se le manifestó la enfermedad "justo antes de que surgiera este riñón desde la capital provincial, le estábamos haciendo los estudios para un posible trasplante a Yésica", explicó el médico.
 
Yésica manifestó sentir "una alegría muy grande que después de tantos años de espera y de hacerme diálisis haya recibido el trasplante; fue una sorpresa grande cuando nos enteramos de dónde venía".
 
"La gente tiene que tomar conciencia de lo importante que es esto y pensar qué pasaría si ellos estuvieran en este lugar", pidió la chica, quien debe viajar a Mendoza una vez por mes para su tratamiento, pero que pronto volverá a tener una vida normal.
 
"Por fin puedo comer de todo. Lo que más extrañaba era el agua porque no podía tomar mucho líquido. Sólo debo cuidarme en la sal y en no hacer, por ahora, ningún esfuerzo físico", agregó.
 
La joven anticipó que cuando se sienta totalmente recuperada le agradaría mucho poder reunirse con la familia de Laura Abonassar para agradecerles el gesto recibido.