Sobran las farmacias en la Capital Federal

En la actualidad existen 1448. Según el Colegio de Farmacéuticos debería haber 996, una cada 3.000 habitantes. Las desregulaciones y los cambios de hábitos de los consumidores, entre las causas

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Un estudio del Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal reveló que en doce barrios porteños se agrupa el 56% de las 1448 farmacias ?un 14% más que hace siete años- y que sobran un total de 482 según informa el diario Clarín.

Según el estudio debería existir 1 farmacia por cada 3.000 habitantes por lo que en la Capital Federal tendrían que funcionar 966. A nivel nacional sucede lo contrario. Hay 12.100 y serían necesarias 1.200 más.

El informe indica que hay doce barrios que concentran 814 farmacias, 13 con 329 y 23 con 305. En las zonas comerciales hay sobreprestación y en el algunas cuadras hay tres locales por cada una. Los barios de Palermo y Caballito son los que tienen mayor cantidad y escasean en Villa Riachuelo, Parque Chas y Versalles.

La razón del crecimiento en el número de farmacias se debe a que en el pasado sólo un farmacéutico podría abrir su local. En los años 70 creció la figura del empresario farmacéutico que como socio capitalista o comanditario, junto a un socio profesional encargado de la dirección técnica, ponía su farmacia.

La Ley de Desregulación del ministro por Cavallo también influyó para este crecimiento. Desde entonces cualquier persona física o jurídica puede abrir una farmacia en cualquier parte del territorio. Además autorizó a kioscos y supermercados a vender medicamentos y desreguló la prohibición de poner una farmacia a menos de 300 metros de la otra.

El cambio de hábitos de los consumidores es otro de los factores que influyó para este crecimiento desmedido de las farmacias. Las personas comenzaron a comprar medicamentos en lugares no tradicionales y las cadenas de farmacias salieron a competir con los supermercados. A partir de allí nacieron las megafarmacias donde se puede comprar desde medicamentos hasta golosinas, productos de belleza y hasta electrodomésticos.

Marcelo Kassabchi. director ejecutivo de la Cámara de Farmacias, le aseguró al matutino que las farmacias tradicionales y los megalocales tienen sus clientes bien diferenciados. Los de más de 40 le tiene confianza al farmacéutico, le consultan acerca de lo que le recetaron, piden consejos. A las grandes cadenas va gente entre los 18 y los 30 que le gusta tentarse con ofertas y no siempre de productos relacionados con las salud.

El vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos Marcelo Peretta, afirmo en el matutino que el mercado necesita una regulación porque así se desvirtúa el funcionamiento como centro de salud.