El pasado viernes, con una ceremonia íntima celebrada en la casona de Banfield por la jueza Margarita Giménez, Roberto Sánchez contrajo matrimonio, por primera vez en su vida, con María Olga Garaventa.
Fueron testigos de boda los dos hijos de María Olga -Manuela y Pablo-, Alicia Cuello y Roberto Sanz.
La firma de las actas matrimoniales se concretó aproximadamente a las 15 y también estuvieron presentes algunos amigos íntimos de la pareja. Luego de los saludos y aplausos de rigor, todos participaron de un brindis.
En tanto, el sábado, aproximadamente a las 15:15, el padre Osvaldo Brown ofició la ceremonia religiosa, también en la casa de Sandro, donde fueron padrinos Alicia Sanz y Bebe Mauro, por el novio, y Pablo y Manuela, por la novia.
Luego de la consagración del matrimonio, todos los invitados (alrededor de 35) accedieron al piano bar donde se sirvió la comida de bodas. Además de los familiares directos de la pareja, testigos y padrinos, asistieron amigos de siempre, como Gianfranco Pagliaro, Raul Porchetto, Pepe Trelles, el representante y productor de Sandro, Aldo Aresi, y Chiche López.
Los novios bailaron el vals, la novia repartió ligas y finalmente cortaron la torta decorada con rosas naturales antes del brindis tradicional.
El servicio fue provisto por la confitería Las Vegas, que para la ocasión contrató al cocinero Vicente Benítez.
Las madrinas lucieron de largo y los padrinos -como el novio- de impecable smoking.
En ambas ceremonias sobresalieron la emoción, la calidez, la alegría y el buen humor generados por Olga y Roberto, y una sensación constante de acogedora intimidad.