En la carta enviada a los medios de comunicación explica que ?en primer lugar, es de público conocimiento que normativas del Gobierno Nacional, del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la FIFA disponen la obligatoriedad de que todo el público concurrente a los estadios ubicados en el ámbito de Capital Federal posea su correspondiente asiento en el transcurso de 2007?.
Por ese motivo, buscan cumplir con esa norma. ?El club ha venido implementando acciones en ese sentido, las que, por supuesto, han provocado una reducción importante en la capacidad total disponible de nuestro estadio que, de una capacidad de 57.338 espectadores en 2003 hemos pasado a 49.961 en la actualidad y finalmente llegaremos a una capacidad máxima de 34.700 cuando se cumpla el 100% de las disposiciones aludidas?.
?La realidad es que hoy el estadio tiene una capacidad máxima de alrededor de 22.000 espectadores para los distintos sectores populares locales (socios y no socios). Y la totalidad de asociados que potencialmente podrían concurrir al estadio en su carácter de socios es de aproximadamente 30.000, con lo cual hoy ya existiría un ?déficit potencial? de capacidad del orden de 8.000 socios que podrían no tener un lugar en el estadio en caso de que el 100% de ellos decidiese concurrir al mismo en algún evento?.
Otro problema que hizo que se determinara esta metodología de venta son los violentos. ?En segundo lugar, deben conocerse también las circunstancias vividas en oportunidad de la venta de entradas generales a ?no socios? para el último partido de local versus San Lorenzo?.
?Sorprendentemente, una vez terminada la venta con total normalidad, un grupo de ?inadaptados? claramente manejados por ?activistas?, intentó ingresar por la fuerza al Club, arrojando todo tipo de objetos, lesionando al personal de seguridad que protegía las instalaciones y poniendo en riesgo a familias con niños que disfrutaban de la pileta en esos momentos?.