El home banking despega en la Argentina

Su uso creció un 62% durante el 2006 gracias al esfuerzo de las entidades en mejorar sus servicios y al incremento de la banda ancha en el país. Las operaciones a través del celular, la próxima meta

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Un estudio realizado por Prince & Cooke indica que llegó a 1,6 millón la cantidad de personas que hacen uso del home banking en la Argentina.

De acuerdo a los datos del informe, que compara el incremento entre 2005 y 2006, el crecimiento tuvo relación con el ?gran esfuerzo que realizaron los bancos en mejorar sus aplicaciones de servicios on-line y la mayor conectividad de banda ancha que se encuentra en el país?.

En el desglose, se observa que el 73% de estos usuarios de home banking posee un nivel alto y que casi la totalidad tiene una PC en su hogar y, además, un acceso a Internet de banda ancha. ?Esto los convierte en un target muy apetecible para la utilización y pago de servicios relacionados. Pese a esta gran conectividad en el hogar, el 76% sigue conectándose al sitio de su banco desde el trabajo?, dice Prince.

El celular, la próxima meta
Las operaciones bancarias a través de la telefonía móvil son una de las principales apuestas de cara al futuro encaradas por bancos de primera línea del país, con el objetivo de posicionar a este sistema al tope de las preferencias por sus clientes, por su practicidad y comodidad.

En diciembre del 2006, cuando ya se contaban más de 25 millones de teléfonos móviles en la Argentina, el Banco Francés lanzó la banca móvil para los clientes de Movistar, el Río promueve un servicio similar con Personal y el Galicia hizo lo propio con CTI.

"Como toda nueva aplicación, lleva un tiempo hasta que los clientes empiezan a utilizarla", apuntó el consultor Enrique Carrier para quien el perfil del usuario de bánca móvil es el "nómade", es decir, el individuo que no tiene una oficina desde la cual conectarse a su banco a través de Internet.

Los contratos de exclusividad que estas tres entidades cerraron con las operadoras tienen fecha de vencimiento y, desde el sector bancario, se aseguró que "antes de mitad de año" ya estarán liberados para ofrecer el servicio de banca móvil a todos sus clientes.

En la historia de la telefonía móvil la capacidad de ser un elemento de comunicación individual, como contraparte al teléfono fijo que puede atender otra persona, ha sido un valor incorporado por los usuarios.

La utilización de esta herramienta de comunicación para hacer transacciones bancarias data de varios años en otros países, pero en Argentina recién se empieza con esta modalidad que por ahora no tiene costos adicionales para el cliente.

"La estrategia es que el banco vaya hacia el cliente", afirmó Marisa Luppi, de Banco Río, al ser consultada por Télam. Luppi destacó como un ventaja que el cliente está "desde primera hora en contacto con el banco" a través de las alertas de vencimientos, o la consulta de saldo que recibe en su aparato.

La seguridad de las transacciones fue uno de los temas centrales en la elaboración de las estrategias, por lo que el Banco Francés tomó la opción de que el cliente establezca un límite al monto de las operaciones que puede realizar desde el móvil, así como la utilización de dos claves.

En tanto en el Banco Galicia, que opera con CTI, aseguran que el perfil del cliente "varía de acuerdo al tipo de servicio utilizado". Si bien el mensaje de avisos o consultas por mensaje de texto es el más utilizado, en caso de las transferencias a terceros -pagos de impuestos, entre otros- son llevadas a cabo por personas que ya han incorporado la tecnología a su vida diaria con alta actividad en el uso de sus productos, detallaron fuentes del Galicia.

En ese sentido, las tres entidades coincidieron en que el servicio a través del móvil es "compatible" con el home banking. Para Carrier "la banca móvil es un servicio que al menos en el corto y mediano plazo no tendrá la aceptación de la que hoy goza el home banking" (vía internet), por distintos factores, entre los que destaca el "escollo generacional".

De la cantidad de teléfonos móviles en uso se deben descartar aquellos pocos que quedan sin capacidad de transmitir datos, así como los que pertenecen a personas no bancarizadas y a menores de 20 años. Aún así, para Carrier hay un escollo generacional ya que "los que más cosas hacen a través del celular son los más jóvenes que, a su vez, son los que menos operaciones bancarias tienen que hacer".