Se trata de retratos tomados por soldados argentinos durante la guerra de las Malvinas; pero forman parte de los documentos expuestos en el Imperial War Museum de Inglaterra. Las mismas fueran capturadas por las tropas inglesas hacia el final de la contienda armada entre ambas naciones.
En una de las imágenes se lee la siguente leyenda: "Esta fotografía fue tomada clandestinamente desde un vehículo en movimiento por un isleño en la ruta al aeropuerto para ser deportado al Reino Unido". También se observan marcas y anotaciones realizadas por la inteligencia británica.
Otra expone a un soldado argentino mostrando su fusil en una zona rural de las islas Malvinas. Pero, sin embargo, la que más conmueve es una toma donde un conscripto argentino bebe mate, cubriéndose con ropas ajadas en el crudo frío malvinense. El epígrafe que acompaña la foto -escrito por los ingleses- reza: "Un soldado argentino miserable y muerto de frío bebe de un coco mientras se protege en las dunas de Bahía York".
Entretanto, otra imagen sorprende a soldados argentinos que marchan para embarcarse rumbo al continente, luego de la rendición. Y otro documento manifiesta el ataque realizado por un avión argentino a un buque británico.
Varias de estas fotografías se reproducen en el libro Cruces: idas y vueltas de Malvinas, de María Laura Guembe y Federico G. Lorenz. Y forman parte del citadao "botín de guerra" y del acervo del citado Imperial War Museum de Londres, que exhibe material de los enfrentamientos bélicos británicos desde la Primera Guerra Mundial hasta la actualidad.
Se calcula que medio millar de fotos tomadas por los argentinos lograron llegar al continente, pero muchas otras se perdieron, mientras que otras tantas quedaron tiradas en el campo de batalla y aún se encuentran en manos de los isleños.