Es vox populi que Caperucita Roja transita por el bosque por su canastita. Lo que pocos saben es que ese bosque no es otro que el espacio verde ubicado en el barrio de Palermo, en la capital argentina.
Menos conocido es que la estatua que rinde homenaje a la niña creada por Perrault en 1691 está en los bosques porteños desde hace varias décadas. Ocurre que se encuentra bastante escondida en el parque 3 de Febrero, más precisamente en la avenida Berro, entre la avenida Sarmiento y Ugarteche.
El monumento de piedra blanca fue erigido por el artista francés Jean Carlus y en él se divisa a la inocente pequeña con su canastita y el lobo feroz detrás.
Lo insólito es que la niña también tiene su propia calle y mide 100 metros. Quienes se toparon con la reducida vía aseguran que está mejor escondida que la estatua.