Las empresas Enarsa de Argentina y PDVSA de Venezuela llegaron a un acuerdo para hacerse cargo del manejo de las operaciones de la compañía RHASA, a través de un convenio que fue refrendado hace minutos en esta ciudad por los ministros de Planificación de Argentina, Julio de Vido, y de Energía y Minas de Venezuela, Rafael Ramírez Carreño, quien además presidente de la petrolera venezolana.
Enarsa ya estaba presente en RHASA a través de un contrato de alquiler por un monto de u$s1.300.000 mensuales, que seguirá por 90 días.
Pasado este período, la venezolana PDVSA se sumará a este contrato de alquiler, a la vez que se incluye una opción de compra de todas las instalaciones de RHASA a partir de enero de 2008 por un monto de 31.300.000 dólares.
Cabe recordar que la petrolera estatal venezolana ya contaba con dos establecimientos en la Argentina, uno en la localidad bonaerense de Boulogne y otro en Capital Federal, sobre la avenida Libertador al 8200.
El acuerdo fue firmado esta tarde por los ministros, junto al presidente de Enarsa, Exequiel Espinosa, y su par de la empresa venezolana.
Espinosa y el Ministro de Planificación Julio de Vido, responsable del área energética, participan de la delegación argentina que acompaña al presidente Kirchner en Brasil, en el marco de la Cumbre del Mercosur.
La empresa RHASA, perteneciente a la familia Sambucetti, es el único grupo que queda con capitales completamente argentinos entre los que cuentan con redes de estaciones de servicio.
Los escasos márgenes de ganancia con los que contaría la compañía RHASA podrían impulsar la decisión de venderla.
La familia Sambucetti tiene un interesante mercado en el gasoil, ya que cuenta con una planta de destilación primaria en la zona de Campana, pero la devaluación que le impidió importar y el incremento de los costos en los últimos tres años, redujo la rentabilidad de la compañía.