Las primeras celebraciones se dieron a las 8, cuando en Auckland, la primera ciudad de Nueva Zelanda se alzaron las copas y miles se dieron cita en la vía pública para celebrar la llegada del 2007.
En Sydney, Australia, hubo festejos a todo color, con música y fuegos artificiales, cuando el reloj marcó las diez de la mañana, hora argentina.
Centenares de miles de personas disfrutaron un espectáculo de juegos pirotécnicos la noche vieja en el puerto de Sydney, mientras otros miles en Japón escalaban el Monte Fuji para recibir la primera alborada del 2007.
Sydney, una de las primeras grandes ciudades del mundo que ve el despertar de cada año nuevo, tuvo una presentación preliminar de fuegos artificiales para niños a las 21.00 horas (1000 GMT) que precede a la función principal de la medianoche.
Un espectacular show de música convocó a más de un millón de australianos a las calles de la ciudad para bailar a todo ritmo.
Los festejos también se dieron en China, Taiwán, en la península de Kamchatka, en el este de Rusia y en la isla de Fiji.
Japón merece un párrafo aparte ya que las celerbaciones que se dieron desde las doce del mediodía de la Argentina, implicaron un espectáculo de música, disfraces y láser, que mezcló la tradición milianeria de ese país, con las más novedosa tecnología.
Además, más de 15 mil personas escalan el Monte Fuji para ver el primer amanecer.