Un estudio reveló la presencia de hormonas sexuales femeninas en el agua potable destinada al consumo humano en Brasil.
La agencia DPA publicó que en la región metropolitana de Campinas (95 km de Sao Paulo) detectaron la presencia de hormonas sexuales femeninas en el agua potable.
La investigación fue realizada por la Universidad de Campinas (Unicamp) en la cuenca del río Atibaia -principal manantial de la región-, donde también detectaron estradiol y etinilestradiol, cafeína, colesterol, fármacos utilizados como analgésicos, antiinflamatorios y antitérmicos, y compuestos utilizados en la industria.
El promedio de hormonas femeninas encontrado en el agua potable fue de un microgramo (millonésima parte de gramo) por litro. Al beber dos litros de agua por día una persona puede ingerir 60 microgramos por litro de esas sustancias por mes.
El profesor Wilson de Figueiredo Jardim indicó que "ninguno de los compuestos identificados deberían estar presentes en el agua consumida por la población", y agregó que todavía no hay datos conclusivos sobre los daños que puede causar al hombre la ingestión crónica de esos compuestos.