Un equipo de cinco fiscales, que incluye al instructor Diego Molina Pico, llevará adelante la acusación contra el viudo Carlos Carrascosa por el homicidio agravado de su esposa, María Marta García Belsunce, en el juicio oral que comenzará en febrero próximo.
Así lo indicaron a DyN fuentes judiciales, que desmintieron de esta manera las versiones que aseguraban que Molina Pico iba a ser "dejado afuera" del juicio oral.
El fiscal general de San Isidro, Julio Novo, decidió hoy conformar un equipo especial para encargarse del complicado proceso y los elegidos que comenzaron a trabajar desde hoy sobre la investigación son los fiscales John Broyard, Jorge Apolo, Diego Matías Grau, Diego Molina Pico y Lino Mirabelli.
Las fuentes indicaron a DyN que los funcionarios "empiezan a actuar en forma conjunta, indistinta y alternada a partir del 1 de diciembre", según la instrucción recibida.
Hace casi un mes, el crimen de María Marta García Belsunce volvió a ser noticia cuando circuló una versión, luego desmentida, que indicaba que Molina Pico había sido apartado del juicio oral. "Mal pude haberlo apartado si aún no se formó el equipo. No lo he apartado. No es verdad. Si alguien quiere transformar esto en un escandalete, no me va a encontrar a mí para hacerlo", había dicho en aquel momento Novo consultado por esta agencia.
María Marta García Belsunce, una socióloga de 50 años que era vicepresidenta de Missing Children, fue asesinada el domingo 27 de octubre de 2002 en su casa del country Carmel de Pilar, luego de haber estado con su marido y unos amigos.
La familia de la víctima había atribuido la muerte a una presunta caída de la mujer en la bañera, pero casi un mes después los forenses hallaron cinco balazos en la cabeza de la mujer. Un sexto disparo había rebotado en el cráneo y se transformó en el supuesto "pituto" -sostén de estantes- que los familiares arrojaron al inodoro. Luego fue rescatado y se descubrió que era el proyectil faltante.
El propio Molina Pico se sintió "traicionado" por los familiares: había ido a la casa durante el velatorio y creyó la versión del accidente. Esos elementos llevaron al fiscal a acusar a varios parientes y amigos de la víctima por encubrimiento y luego, en base a nuevos testimonios, endilgó al viudo Carrascosa el delito de homicidio agravado por el vínculo.
Carrascosa, quien asegura ser inocente y está en libertad, deberá enfrentar a partir del 20 de febrero próximo el juicio oral en el que se ventilarán los detalles del caso y se definirá si corresponde que sea condenado o absuelto. Molina Pico fue seriamente cuestionado por la familia de la víctima desde un principio e incluso había sido apartado por el juez Diego Barroetaveña por presunto prejuzgamiento, pero hasta ahora logró sobrevivir a esos embates en su contra; hasta la Suprema Corte bonaerense había rechazado la posibilidad de removerlo.
Molina Pico es el principal motor de la hipótesis contra la familia de la víctima: a su criterio, el crimen habría respondido a una oscura trama vinculada al narcotráfico y el lavado de dinero, en el marco de una pelea familiar.
Según el fiscal, la mujer llegó a su casa para esperar a una masajista pero antes participó de una pelea con presuntamente dos hombres y una mujer, a alguno de los cuales llegó a herir, y por eso su sangre se mezcló con los rastros de esos sospechosos