Los médicos que atienden al ex primer ministro ruso Yegor Gaidar creen que fue envenenado, dijo el jueves un allegado.
Gaidar, de 50 años, comenzó a vomitar y se mareó durante una conferencia en Irlanda el viernes, y fue trasladado de inmediato a una unidad de cuidados intensivos en un hospital.
El político se desempeñó brevemente como primer ministro en los años 90, bajo el gobierno del por entonces presidente Boris Yeltsin y es uno de los líderes de un partido liberal de oposición.
"Los médicos no ven que exista una razón natural para el envenenamiento y no han podido detectar ninguna sustancia natural conocida para ellos" en el cuerpo de Gaidar, expresó la portavoz Valery Natarov. "Entonces, obviamente, estamos hablando de envenenamiento, de un envenenamiento no natural".
Natarov manifestó que Gaidar se sentía mejor el jueves.
"Su condición es estable y está mejorando. Los doctores dicen que su vida no corre peligro en este momento".
La hija de Gaidar, Maria, dijo que el presidente Vladimir Putin llamó por teléfono a su padre para preguntarle por su salud y le deseó una recuperación sin problemas.
El ex espía de la KGB Alexander Litvinenko falleció en Londres un día antes de que enfermara Gaidar. Otro ex espía de la KGB que se reunió con Litvinenko el día que fue presuntamente envenenado, Andrei Lugovoy, se desempeñó como guardaespaldas de Gaidar.
La enfermedad de Gaidar ha sumado tensión a una creciente red de conjeturas por la muerte de Litvinenko y sobre quién sería responsable. El Kremlin y sus partidarios sostienen que es una conjura contra el gobierno de Putin y algunos de sus críticos apuntan a los sectores más duros de la elite gobernante.
Anatoly Chubais, un prominente funcionario del gobierno de Yeltsin y titular actual del monopolio de electricidad nacional, dijo el miércoles que sospechaba de una relación entre la enfermedad de Gaidar, la muerte de Litvinenko y el asesinato en octubre de la periodista de investigación Anna Politkovskaya.