El campo petrolero boliviano de Caranda, de la petrolera brasileña Petrobras, está ocupado por pobladores de la zona que reclaman el cumplimiento de compromisos anteriores, confirmó hoy la compañía.
Caranda, ubicado a 100 kilómetros al norte de la ciudad tropical de Santa Cruz y operado por Petrobras Energía, fue ocupado el martes pasado por un número no precisado de agricultores del municipio de Buenavista.
Un boletín de la empresa indica que, por razones de seguridad, se procedió al cierre de las válvulas de los pozos productores, tanto de crudo como de gas natural, aunque los 20 empleados permanecen en el lugar y no han sufrido agresiones.
Según la petrolera, los habitantes de la región reclaman de las autoridades de gobierno el asfaltado del camino que lleva a la zona, proyectos de riego y gas domiciliario, entre otras demandas.
Fuentes extraoficiales indicaron que los cuatro rehenes tomados el martes pasado, tres funcionarios de la Prefectura (Gobernación) cruceña y uno de la Alcaldía de Buenavista, fueron liberados poco después de la medianoche de ayer.
Ellos aguardan la llegada de una comisión de alto nivel del gobierno de La Paz de los Ministerios de Agricultura, Hidrocarburos y de Obras Públicas, a quienes expondrán sus peticiones.
El campo Caranda y su vecino Colpa producen 400 barriles de crudo y 1,2 millones de metros cúbicos de gas natural por día.
La producción de gas del campo abastece al gasoducto que va a Brasil y el petróleo es destinado a la refinería que suministra productos derivados al mercado boliviano.