La similitud entre las conductas de los chimpancés y el ser humano son objeto de estudio por la comunidad científica especializada.
Día tras día los avances de las investigaciones sobre estos animales revelan muchas situaciones en las que las conductas e impulsos en ambas especies responden a un patrón común.
Sin embargo, hay ciertos comportamientos que han sorprendido a lo científicos de la Universidad de Boston y de Harvard. Martín Muller, un investigador de Boston, llevó adelante un trabajo de observación de las conductas amatorias de estos animales.
La investigación, que duró más de ocho años, se realizó en un parque nacional de Uganda.
Lo sorprendente del trabajo es que a la hora del amor, los chimpancés buscan a las compañeras más viejas en vez de lanzarse a la conquista de las jóvenes, descartándolas a un segundo plano en la lista de candidatas.
A diferencia del hombre, el impulso sexual lleva a los monos a pelearse por las hembras más experimentadas y, por otro lado, acentuar un profundo desinterés por las más jóvenes de la comunidad.
Otra observación que revela el trabajo Current Biology, realizado por el experto, es la relación de promiscuidad en esa comunidad animal.
Una de las conclusiones a la que arribaron los científicos es que las monas maduras son elegidas por los machos chimpancés para las relaciones sexuales ya que tienen experiencia como madres, según publica un matutio porteño.
Esa madurez es un atributo de gran atracción sexual que seduce a los monos ya que garantiza al macho la supervivencia de la especie.