El pintor británico Lucian Freud se ha declarado insatisfecho con el desnudo que hizo de la modelo británica Kate Moss, embarazada de siete meses.
En declaraciones al próximo número de la revista "The Tatler" que adelanta "The Sunday Times", Freud reconoce que el retrato, vendido el año pasado en subasta a un coleccionista suramericano por casi 6 millones de euros, "no funcionó realmente".
Preguntado por qué, Freud explica que es "como preguntarle a un futbolista después del partido por qué no marcó ningún gol".
Freud se queja de que la supermodelo no acudía puntual a las sesiones: "A veces me enfadaba muchísimo con ella".
El artista, de 83 años, habla también en la entrevista de una fase pasada de promiscuidad sexual y dice que había veces que llevaba a casa a una mujer sin saber siquiera su nombre.
Preguntado por la "caza" de mujeres, Freud explica que no tenía nada que ver con el sexo, sino con la intimidad de las personas con las que entraba en contacto.
Su infidelidad contribuyó a destruir su segundo matrimonio con lady Carolina Blackwood, con al que se casó en 1953 pese a las objeciones de la familia de la novia, a la que no gustaba el hecho de que Freud fuera judío.
Freud se refiere también en la entrevista a su abuelo, el fundador del psicoanálisis, Sigmund Freud, y explica que le regaló algunos de sus cuadros, pero "mi tía los destruyó".
Lucian Freud, que era entonces un adolescente, visitaba con frecuencia a su abuelo, que había huido del nazismo en Austria y vivía en el norte de Londres: "Me gustaba mucho su compañía. No era nunca aburrido. Me contaba chistes".