Un viaje al mundo sangriento de las "maras"

Telenueve ingresó una cámara a una pandilla y muestra imágenes sorprendentes de los ritos de iniciación y los códigos de esos grupos que están asolando a Centroamérica y los EEUU

162
162
162

Uno de los momentos fundamentales en la vida de un pandillero que quiere ingresar a una ?mara? es el ritual de iniciación. La brutal golpiza a la que es sometido es una pequeña muestra del mundo de violencia al que deberán someterse el resto de su vida.

?Sus líderes llegaron a esa posición porque antes mataron al menos a un policía?, expresó por Radio 10 Claudio Rígoli, quien con una cámara de Telenueve acompañó a una mara durante una jornada.

Cabe recordar que estas pandillas ?la ?salvatrucha? y ?la 18? son las más tristemente populares-, ahora expandidas por la mayoría de los países centroamericanos, tuvieron origen en los suburbios de Los Angeles, Estados Unidos.

Las imágenes de Telenueve muestran el salvaje ritual de iniciación donde el aspirante es brutalmente golpeado durante 20 segundos, luego de un combate con algún miembro de la pandilla. A su vez, el informe revela que las mujeres son obligadas a tener sexo con varios de los jefes para ser aceptadas.

Aunque en un principio incurrían en delitos menores como peleas callejeras, hoy son responsables del mayor índice de asesinatos en los Estados Unidos y las naciones centroamericanas. Prestan, además, servicios de distribución de las redes de narcotráfico, cobran lo que denominan ?impuestos revolucionarios? a transportistas.

Para lograrlo, cuentan con un gran poder de fuego por medio de fusiles M 16 y granadas conseguidos en el mercado ilegal.

Lo que preocupa a las autoridades es que a pesar de que muchos de sus miembros están encarcelados, es difícil rehabilitarlos e incorporarlos a la sociedad porque soportaron 20 o 30 años de violencia familiar e interbarrial.

En lo que va del año, los Estados Unidos enviaron 8.000 pandilleros a El Salvador. Allí, recuperan inmediatamente la libertad porque en ese país no existen procesos en su contra. Tan rápido como salen de la cárcel vuelven a las calles para sumarse a las maras y seguir en la violencia o lo que entienden como ?su forma natural de vida?.