Marcelo Martorell es uno de los hombres que mejor relación tuvo con el recordado Cardenal Raúl Primatesta, quien estuvo al frente de la Diócesis de Córdoba por 32 años.
Recientemente designado para suceder a Joaquín Piña en Puerto Iguazú, explicó que su próxima asunción como obispo responde a una decisión de la Iglesia y del propio ex obispo, quien ?elevó su renuncia el año pasado e insistió en su dimisión?.
A continuación, el flamante obispo de la localidad misionera destacó la voluntad de Piña, quien ahora se abocará a su función como convencional constituyente para reformar la constitución. En este camino, intentará evitar la reelección del gobernador.
Sobre su tarea, que continuará la de Piña, Martorell adelantó que su posición es ?muy cercana a la de Joaquín (Piña)?.
"Las diferencias son muy grandes. Habrá que trabajar mucho para que haya una equidad mayor", sostuvo Martorell y resaltó el "trabajo de 20 años" de Piña.
Monseñor Marcelo Martorell nació en Salta, en 1945, y se formó en el Seminario Nuestra Señora de Loreto, de la provincia de Córdoba. Se ordenó sacerdote en 1970 en Roma, durante el papado de Pablo VI.
Estudió Filosofía en la Universidad Católica de Córdoba y Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Su labor pastoral como sacerdote se realizó en distintas ciudades de la provincia de Córdoba hasta que en 1980 fue convocado por Monseñor Raúl Primatesta para ser apoderado general del Arzobispado de Córdoba, cargo que ocupó hasta 1987. A partir de allí ocupó el rol de vicario general y moderador de la Curia hasta 1998. Hoy es Juez del Tribunal Eclesiástico Interdiocesano de Córdoba.