En China un equipo de médicos logró realizar el primer trasplante de pene de la historia a un paciente, de 44 años, que por un accidente tenía un órgano sexual de apenas un centímetro de longitud.
Durante 15 horas los cirujanos trabajaron para colocarle el pene de 10 centímetros de un hombre en situación de muerte cerebral cuyo hijo donó su órgano.
Según informaron la intervención fue un éxito, pero por motivos psicológicos el paciente decidió, de común acuerdo con su mujer, que el pene implantado le fuera retirado.
El caso aparecerá publicado en el ejemplar de octubre de la revista "European Urology" y constituye todo un hito médico por la complejidad de conectar con microcirugía los nervios y diminutas venas de la zona, según informa el diario británico "The Guardian".
En ocasiones anteriores hubo médicos que pudieron volver a implantar a un hombre el pene que había perdido de forma violenta, pero ésta es la primera ocasión en la que alguien recibe el órgano de otra persona
Los médicos explican que la operación fue un éxito: el hombre era capaz de orinar con normalidad a los diez días de la operación.
Pero pese a que su cuerpo había aceptado el trasplante surgió un rechazo psicológico del paciente y de común acuerdo con su mujer, se revirtió la intervención
Jean-Michel Dubernard, el cirujano francés que llevó a cabo el primer trasplante de cara, consideró que ?No es fácil usar y ver todos los días las manos de un muerto, ni mirarse al espejo y ver la cara de un muerto. Está claro que el fallo en este caso fue psicológico?.
Otro experto en trasplantes, Andrew George, opinó que ?No está claro que el paciente pudiera practicar el sexo con el miembro trasplantado?.