AP.- "No me temblará la mano frente a la corrupción. Mantendremos nuestros principios de transparencia, honestidad, fraternidad, solidaridad y espíritu de servicio", dijo Granera en una ceremonia oficial.
La nueva jefa de la policía asume en momentos en que la institución ha sido criticada por recibir supuestas coimas de delincuentes y justo cuando la Fiscalía de la República investiga el presunto faltante de dos de cuatro millones de dólares que fueron retenidos por la policía a un chofer que los cargaba en un camión rumbo a Panamá.
Granera dijo que la institución investigará el caso a fondo, a la vez exigió respeto para el cuerpo policial. "No puede ser que se crea más en la palabra de un delincuente o narcotraficante que en la de la policía", indicó.
El camionero César González Peña aseguró que cargaba más de cuatro millones de dólares y no dos millones de dólares como dijo la policía.
Granera, una ex novicia de 54 años, recibió el bastón de mando policial de manos del director saliente de la institución, Edwin Cordero, en tanto que el presidente Enrique Bolaños le impuso las insignias que la acreditan como nueva directora general de la Policía Nacional.
Ex inspectora general de la policía durante los últimos años, Granera anunció que se propone reformar el reglamento institucional para que "la dirección de Asuntos Internos investigue a los agentes que incurran en hechos delictivos".
Durante el régimen sandinista en la década de 1980, la ahora jefa policial dirigió la secretaría del Ministerio del Interior bajo órdenes directas de Tomás Borge.
Después fue jefa de la Policía de Managua y de Trásito Nacional. Hasta ayer, era inspectora general de la institución. Granera es graduada en sociología, filosofía y teología. Tiene un posgrado en gerencia empresarial en la Universidad Thomas More de Nicaragua y es graduada con altos honores de la Academia de Policía Walter Mendoza.
Es madre de tres hijos.