Son escasos los partidos que terminan 7 a 1 entre equipos grandes y menos con un visitante como ganador.
Según le señaló Niembro a Radio 10, "en otro momento le hubieran perdonado la vida, porque existen códigos entre colegas, y piensan en la situación que quedan y que mañana la goleada la puede recibir uno".
En la concepción del periodista, el clima previo con jugadores de San Lorenzo realizando declaraciones en las que se señalaba la paternidad de ese equipo sobre Boca -hoy, única en el fútbol argentino- y el hecho de que le ganó de ida y vuelta al conjunto de Alfio Basile que ganó los dos últimos torneos locales, incentivó los ánimos en el plantel del equipo de La Ribera.
"San Lorenzo habló de más y pagó los platos rotos. Se habló tanto, que si los de Boca podían les hacían diez goles", sostuvo Niembro.
En ese sentido, destacó que mientras esas declaraciones cruzadas son "normales" en Europa, donde de esa manera se calienta el espectáculo, en la Argentina existen "códigos" por los que se trata de no fustigar al futuro rival.