El doctor Anthony F. Bogaert, de la Brock University en Ontario, reveló que "cuanto mayores fuesen los hermanos que tenía un hombre, más posibilidades había de que fuese homosexual".
El científico canadiense analizó a 944 hombres homosexuales y heterosexuales, incluyendo varios que se criaron con hermanos adoptados o hermanastros.
Bogaert entendió que "si la relación entre los hermanos mayores y la homosexualidad era provocada por el ambiente familiar o la educación que recibieron en la infancia, se daría tanto con hermanos biológicos como adoptados".
No obstante, encontró que esa relación estaba presente "sólo si los hermanos estaban biológicamente relacionados, pero se daba entre los que no habían crecido juntos".
"Estos resultados apoyan el origen prenatal del desarrollo de la orientación sexual en los hombres e indican que el efecto del orden de nacimiento de los hermanos es probablemente el resultado de una 'memoria' materna de malas gestaciones o partos", dijo el investigador.
En un informe que se publica en "PNAS Early Edition", Bogaert explica que "el cuerpo de una mujer puede ver el feto masculino como un "extraño y la consiguiente respuesta inmunológica al feto masculino se haría cada vez más fuerte".
"Si esta teoría inmune fuese correcta, la relación entre la reacción de la madre y la futura orientación sexual del niño podría tener algún efecto sobre los anticuerpos antimasculinos maternos en la diferenciación sexual en el cerebro", sugirió el catedrático canadiense.
"Otras líneas de investigación también respaldan la relación de la orientación sexual como respuesta inmune de la madre hacia el feto", agregó Bogaert.