Los accidentes que golpearon al deporte argentino

Maximialiano "Chanchi" Estévez, Jorge ?Locomotora? Castro o Sebastián "La Bruja" Verón protagonizaron hechos peligrosos con sus autos. Algunos terminaron sin consecuencias mayores y otros fueron fatales. La lista de sus protagonistas es por demás elocuente

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La pasión por la velocidad o las malas maniobras al momento de conducir han causado muertes y otros percances a los deportistas argentinos. Hubo, también, hechos que poco tuvieron que ver con los excesos de velocidad pero sin con la mala fortuna.

Desde el fallecimiento de Carlos Monzón, ocurrido el 5 de enero de 1995, cuando circulaba con su auto a una considerable velocidad, hasta los dos accidentes que protagonizó el ex jugador de Racing, el ?Chanchi? Maximiliano Estévez, se escribió una larga historia de tragedias y de hechos que pudieron serlo.

Estévez fue protagonista de un hecho de estas características este fin de semana, cuando su auto chocó en el túnel de Avenida del Libertador al 5.300, en Belgrano. Su antecedente en el rubro ocurrió en septiembre de 2002, en momentos en que se desplazaba a gran velocidad por la Ruta 9 y se despistó al llegar a la rotonda de Escobar. El accidente fue impresionable, pero el futbolista salió ileso.

La última de ellas, o tal vez la de mayor repercusión, fue la sucedida en Alemania, cuando se disputaba el Mundial, con el conocido ex futbolista Antonio Mohamed. En una autopista de ese país, su rodado fue embestido por otro y la consecuencia fue el fallecimiento de uno de sus hijos, Faryd, de 9 años.

En junio de 2005, el país amaneció sorprendido cuando se difundió la noticia de que el boxeador Jorge ?Locomotara? Castro había chocado con su auto en la zona de Puerto Madero. Su vida estuvo en peligro y la recuperación le demandó demasiado tiempo. Pero diez meses después estaba de nuevo peleando ante el colombiano Herrera.

Tres meses de inactividad le demandó al delantero de Colón Esteban Fuertes recuperarse de otro percance similar sucedido en el invierno del año pasado en la ciudad entrerriana de Federal.
 
La muerte de Emiliano Molina

El sábado 25 de junio, también del año pasado, la muerte del arquero juvenil de Independiente Emiliano Molina, paralizó al ambiente futbolero y trascendió sus fronteras. La joven promesa había protagonizado un choque con un camión en el Puente Pueyrredón, en Avellaneda, el 13 del mismo meses.

El basquetbolista Walter Herrmann también sufrió las consecuencias de los accidentes automovilísticos cuando en julio de 2003 su mamá, su novia y su hermana menor murieron fueron víctimas fatales de uno de ellos en una ruta de Venado Tuerto, tras un choque frontal con otro vehículo.

En agosto de 2003, en la Ruta 9, a la altura de la provincia de Tucumán, Ariel Ortega fue el protagonista de otro accidente automovilístico, cuando manejaba su 4 x 4 en plena madrugada.

El 31 de diciebre de 2003 Diego Capria protagonizó otro accidente: a la altura de general Belgrano chocó con su auto contra un tractor que se encontraba detenido en la ruta. Al mes pudo volver a jugar.

Alejandro Ruidíaz era a fines de los años 80, para Ricardo Bochini, su posible sucesor de la ?10? en Independiente, pero un accidente automovilítico puso fin a una carrera que se perfilaba como brillante.

El corredor santafecino René Zanatta también tuvo un hecho de estas características en el verano de 2003 y sufrió una fractura en el peroné de su pierna derecha cuando se accidentó al momento de viajar junto a su esposa e hija.

En diciembre de 2002 fue Sebastián Abreu, ex San Lorenzo, el protagonista de un incidente con consecuencias al fallecer su acompañante, en Montevideo, Pedro Fernnado Suárez. El propio delantero había admitido luego el consumo de bebidas alcohólicas.
 
Campana, un triste escenario

Pablo Gómez era un jugador argentino que a los 23 años jugaba para el Pachuca y que falleció en un accidente ocurrido en México, en enero de 2001. Con él también murió su esposa, pero lograron sobrevivir sus hijos.

Unos días antes había muerto, en condiciones similares, el ex River y Racing Néstor Scotta, en un hecho que tuvo lugar en la ciudad bonaerense de Campana. En esta misma zona flalecieron, el 9 de septiembre de 2000, los jugadores de rugby de Hindú Juan Manuel Castro Soto y Esteban Darío Vega.

En los primeros días de abril de 2000 el protagonista de otro hecho similar fue Gonzalo Heguy, de 35 años, uno de los mayores referentes del polo argentino.

En el invierno de 1999 Juan Sebastián Verón fue noticia debido al accidente que protagonizó en la ciudad de La Plata, luego de perder el control de su Crysler Stratus, cero kilómetro. Más allá de la espectacularidad, el hecho no trajo mayores consecuencias.

En diciembre del 98 la víctima fue el corredor de rally Gonzalo Barceló, de 30 años. En la Ruta Nacional 9, a la altura de Oncativo, cuando regresaba de una competencia.

El recordadísimo jugador de Independiente Aníbal Tarabini murió en abril del 97, en un accidente que tuvo lugar en Berazategui.

El 22 de septiembre de 2000 la víctima de un accidente rutero fue el piloto de la Clase 3 del Turismo Nacional Walter Tanoni, en Firmat.

Más atrás en el tiempo, Carlos Batista, promesa de River a fines de los años 80, falleció en un accidente automovilísico sucedido en la Avenida General Paz.