El supermercadismo argentino tuvo un importante auge en la década del '90 con el asentamiento de grandes cadenas internacionales, sufrió la crisis económica de 2001 y ahora se recupera especialmente a través de la expansión de las cadenas regionales.
Son las cadenas regionales las que están creciendo e inauguran locales en distinas ciudades. Entre ellas, Alas, en Río Gallegos; la centenaria Cooperativa Obrera, de Bahía Blanca, y la cadena Pájaro Azul, de Formosa.
La crisis económica hizo que el consumidor abandonara sus habituales grandes compras mensuales en los hipermercados y se abocara exclusivamente a las compras de necesidad, en los negocios de proximidad, razón por la cual tomaron fuerza los autoservicios y los pequeños supermercados barriales, según la agencia Télam.
Por su parte, los supermercados regionales se expanden sin prisa pero sin pausa.
La Cooperativa Obrera, de Bahía Blanca, fundada en 1928 por 173 vecinos, cuenta ya con 59 sucurales en las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro.
En los últimos años levantaron el pasivo de muchas cooperativas fundidas y se quedaron con sus instalaciones para que siguiesen funcionando.
En Formosa, la cadena de supermercados Autoservicio Pájaro Azul (APA), de 21 años de existencia, se expandió a través de siete sucursales.
Carlos Méndez, propietario de la firma, recordó que en 1985 empezó con un local de 180 metros cuadrados y con el paso de los años compró locales de 1000 metros cuadrados, pasando del autoservico al supermercado.
Para Daniel Moreira, director de Calidad de la consultora de consumo masivo CCR, ? las cadenas regionales, por su parte, con estructura chica, tuvieron mejor desempeño por la recuperación que tuvieron las economías del interior, especialmente a través del agro, el turismo y las zonas petroleras".