Una afección del oído interno denominada "vértigo posicional" ocasiona casi la mitad de los casos de los mareos que se registran en las consultas médicas, informaron hoy fuentes médicas.
Esos mismos especialistas también aseguraron que a muchos pacientes les cuesta dar con ese diagnóstico porque creen que la causa principal de la pérdida del equilibrio obedece a problemas cervicales.
El vértigo posicional es común en personas mayores de 65 años, quienes sufren frecuentemente caídas que muchas veces terminan en fracturas de huesos, como consecuencia de la pérdida del equilibrio ocasionada por esa alteración del oído interno.
El médico a cargo del servicio de Neurootología de Equilibrar, Centro para el Tratamiento de Trastornos del Equilibrio, Guillermo Videla, destacó que "hay personas que conviven con la sensación de mareo, sin saber a qué obedece".
En ese sentido, Videla señaló que "incluso se limitan en su vida diaria y no hacen acciones que les originan mareos, como por ejemplo, el subirse a una escalera para cambiar una bombita de luz, que los desestabiliza y les hace sufrir el riesgo de caerse".
En ese sentido, sostuvo que "los mareos son un sufrimiento innecesario que tiene tratamiento" e insistió, en que "la mitad de ellos se debe a un problema en el oído interno, llamado vértigo posicional paroxístico benigno".
El origen de ese trastorno, de acuerdo a lo señalado en un informe de Equilibrar, se encuentra en el sistema vestibular, alojado en el oído interno.
Allí, un delicado laberinto contiene cristales u otoconias que se mueven con los cambios de posición de una persona, indicándole al cerebro la ubicación del cuerpo para mantener el equilibrio.
En ocasiones, esos cristales se desprenden y flotan libremente dentro de los canales del oído interno, enviando mensajes confusos que se traducen como vértigo.
Videla indicó que "en la mayoría de los casos, el vértigo posicional se resuelve con maniobras neurológicas de reposicionamiento, que no requieren medicación".
Esas maniobras de reposicionamiento consisten en movimientos que desplazan las otoconias al lugar correcto del oído interno, tras lo cual el paciente puede volver a la normalidad.
Videla indicó que muchas personas tardan en llegar al diagnóstico adecuado de vértigo posicional y "recorren varios consultorios antes".
"Uno de los más visitados es el de traumatología, por el mito de que las cervicales ocasionan mareos, lo que es un gran error, porque a lo sumo, éstas duelen por la posición adoptada para evitar el vértigo, pero no lo provocan", enfatizó.
El especialista indicó que "también hay quienes visitan al clínico, al oftalmólogo, al neurólogo, al gastroenterólogo e incluso al psiquiatra, cuando en realidad se trata de un problema neurootológico".
Para evitar ese peregrinaje y la falta de coordinación entre especialidades, surgieron los tratamientos interdisciplinarios de los mareos, en los que puede detectarse el vértigo posicional.
El vértigo posicional además de mareo genera la sensación de inestabilidad ante determinados movimientos, como levantarse o girar sobre la cama, extender el cuello o inclinarse para mirar hacia arriba o atrás y suele presentarse durante algunas semanas, desaparecer y luego retornar.
Los especialistas coinciden en que no existen factores de riesgo importantes para padecer vértigo posicional, aunque hay indicios de que los traumatismos, lesiones en la cabeza, infecciones en el laberinto del oído o migrañas que podrían favorecer el desprendimiento de los cristales del oído.
El control del equilibrio depende de tres sistemas que proporcionan información al cerebro: la visión, la propiocepción (receptores nerviosos en los músculos, articulaciones y ligamentos) y el sistema vestibular del oído interno.
Cuando los datos son contradictorios o alguno de los sistemas no funciona de manera correcta, aparece el vértigo y la inestabilidad que afecta seriamente a las personas.