Los estudiosos del Instituto Nacional de Salud Mental de Bethesda, en Maryland, Estados Unidos, hallaron que algunos patrones de conducta como la agresividad y la impulsividad están ligados al posible consumo o iniciación de estupefacientes y alcohol o tabaco.
Sin embargo, no hallaron vínculos entre la iniciación en las drogas y los desórdenes de hiperactividad o de déficit de atención.
Monique Ernst, médico miembro de la investigación, midió los niveles de agresividad e impulsividad en 78 adolescentes de entre 12 y 14 años. Ernst quiso evaluar el potencial riegso de este grupo etario en la iniciación al consumo de estupefacientes y adicciones.
La investigación duró cuatro años. De los 78, 37 no probaron sustancias, 41 probaron drogas al menos una vez y 29 más de una. Sólo tres pudieron ser observados como abuso de drogas o adictos.
Los niños que fumaron se mostraron más agresivos e hiperactivos. También tenían más problemas en mantener la atención que los no fumadores, según publica la revista Pediatrics.
La característica más llamativa fue el consumo de alcohol con la impulsividad.