El suizo Roger Federer, número uno del mundo, logró hel pase a segunda ronda de Roland Garros tras deshacerse del argentino Diego Hartfield por 7-5, 7-6(2) y 6-2 en algo más de dos horas y media de partido.
Hartfield, de 24 aÑos, jugó en París su primer torneo ATP, en el que entró en el cuadro final en sustitución del francés Arnaud Clement, que renunció a causa de una lesión.
El jugador argentino sorprendió a Federer en el primer set, en la que dispuso de su saque para anotarse el set, antes de que el helvético se rehiciera y se impusiera.
"Me ha sorprendido en el primer set desde el fondo de la pista", confesó Federer nada más terminar el encuentro.
El suizo aseguró que Hartfield "jugó sin presión y así es más fácil, puedes arriesgar más en los puntos importantes".
"Yo tengo más presión porque todo el mundo espera de mí que gane y juegue bien. Sin presión te puedes liberar, sobre todo con un público fantástico como el de hoy", indicó.
Federer indicó que lo desconocía todo hasta media hora antes del partido y que no pudo recoger muchos datos de su juego. "Hasta ayer no supe contra quién iba a jugar", dijo el suizo, que vio cómo su rival previsto, el francés Arnaud Clement, renunciaba al torneo parisiense por una lesión.
"Hasta que no he saltado a la pista no sé cómo jugaba (Hartfield) Creo que ha jugado bien, ha corrido mucho, tiene una buena actitud. Estoy muy impresionado".
"Hay dos tipos de partidos, los que puedes ganar y los que tienes que disfrutar. Hoy no pensaba ganar, por lo que me he centrado en disfrutar", dijo el tenista que jugó hoy su primer partido en un torneo ATP.
El argentino, de 24 años, confesó que ayer se sintió muy nervioso cuando supo que iba a afrontar a Federer en la primera jornada, tras el abandono del francés Arnaud Clément por una lesión.
Pero tras entrar en la pista no se sintió "superado por la situación" e, incluso, se sorprendió a sí mismo cuando en las primeras de cambio rompió dos veces el servicio del suizo y dominó 3-0.
"En ese momento no pensé en nada, pero hay que ser modesto, entre mi puesto (157) y el primero del mundo hay mucha distancia (...) Es imposible ganar a Federer fácilmente, no me hice ilusiones", afirmó.
Hartfield volverá a jugar torneos "challenger" -"uno en Suiza y otro en Italia"-, de los que ha ganado este año dos en Estados Unidos y se preparará para la previa de Winbledon, con al intención de jugar su segundo grande.
Hoy, el jugador entrenado por Oky Rodríguez jugó con un nivel de Top-100. Seguramente, por este camino, Hartfield logrará su objetivo y dejará definitivamente atrás a aquel jugador que acusaba problemas de concentración y confianza. Ahora, su buen juego, sus toques y su ductilidad empezarán a dar resultados.
"Voy a entrar a la cancha a disfrutar el partido, porque esto para mi es un premio en el mejor momento de mi carrera", había dicho Hartfield al conocer a su rival tras pasar la qually. Y disfrutó el partido. Jugó a su juego y se fue conforme. Lo mejor para Diego, está por venir, más allá de esta derrota.
El jugador no pudo disimular su alegría pese a la derrota y manifestó que espera que "este sea el punto de partida para mi carrera".
"Este es mi primer partido en el circuito y nada menos que ante el número uno del mundo y en el court central de Roland Garos, es un sueño. Hace seis años que juego Futures y uno que lo hago en Challengers, y siempre confié que esto iba a llegar", dijo Hartfield en el inicio de la conferencia de prensa.
Hartfield nació en Oberá, provincia de Misiones pero reside desde hace nueve en Buenos Aires. "Siempre confié en que esto iba a llegar porque lo busqué con mucho esfuerzo y trabajo; esto no es casualidad y espero que marque un punto de partida en mi carrera", sostuvo Hartfield.
"Fue muy duro pero lo disfruté al máximo", contó y agregó que "cuando estaba 3-0 en el primer set pensé que quizás tendría alguna chance, pero él ya (Federer) tiene mucha experiencia y sabe como ganar este tipo de partidos".
"Hay jugadores que están hace mucho tiempo en el circuito y aun no lo pudieron enfrentar, así que haber jugado contra él y como lo hice no me lo voy a olvidar nunca y un día le podré decir a mis nietos que jugué contra el número uno del mundo", bromeó.
Luego el argentino reconoció que el hecho de jugar en el court central Philippe Chatrier, que no cubrió totalmente su capacidad de 15.000 espectadores, hizo que los nervios por el debut en el circuito de la ATP fuera mayor.
"Traté de no mirar para arriba hacia las tribunas porque si no iba a darme cuenta de donde estaba y eso no era bueno porque nunca en mi vida jugué ante tanto público, pero pese a los nervios rápidamente me adapté para jugar", enfatizó.