De Vido inauguró un anhelado puente que une Mendoza y Neuquén

El ministro de Planificación Federal señaló que el "Gobierno demuestra que se puede y se debe cumplir con los objetivos asumidos y cómo se invierten los fondos públicos"

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Con la inauguración del puente sobre el río Barrancas, se cumplió un viejo anhelo de los habitantes del sur mendocino y el norte neuquino, proclamó el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido.

"El gobierno del presidente (Néstor) Kirchner realiza las obras que el pueblo necesita; el reclamo por este puente es un reclamo de 67 años", puntualizó De Vido.

"Con el estreno de este nuevo y estratégico puente interprovincial, juntamente con la construcción de 18 kilómetros de asfalto que se estén ejecutando del lado mendocino, este Gobierno demuestra que se puede y se debe cumplir con los objetivos asumidos y cómo se invierten los fondos públicos", dijo De Vido.

Estas obras forman parte del plan de obras viales financiadas por la Corporación Andina de Fomento (CAF).

A su vez, De Vido se comprometió ante las máximas autoridades de Mendoza a que "si Dios quiere, iniciar el año próximo las obras del importante emprendimiento hidroenergético de Portezuelo del Viento", en el suroeste de la provincia.

El ministro destacó que Portezuelo del Viento sumará su aporte a la creciente demanda energética de "esta Argentina del presidente Kirchner que crece a un ritmo del 9 por ciento anual".

De Vido dijo también, en ese sentido, que "la Argentina dará importancia preliminar a la generación nuclear de energía eléctrica".

Agregó que se está trabajando con todas las empresas vinculadas a la energía nuclear para "generar energía con tecnología argentina con centrales atómicas de 250 MGV".

En el acto de habilitación del puente estuvieron también presentes el gobernador de Mendoza, Julio César Cobos, el vicegobernador a cargo del Ejecutivo neuquino, Federico Brollo, además de autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad.

El nuevo puente sobre el Río Barrancas se encuentra en la ruta nacional 40, es decir que, además de vincular las provincias de Mendoza y Neuquén, forma parte de la ruta troncal que une la República Argentina de sur a norte.

Esta obra pública, que demandó aproximadamente 12 millones de pesos, fue aguardada por décadas, ya que viene a reemplazar al viejo puente construido en 1942 y que actualmente, dadas su antigüedad y reducido ancho, no era adecuado para las necesidades viales regionales.

Las obras, que estuvieron a cargo de la empresa contratista Petersen, Thiele y Cruz S.A.C.I.M., conforman un puente de dos trochas, con un ancho de calzada de 8,10 metros, con estructura de hormigón.

Además, posee cinco vanos de 30 metros cada uno y dos de 29,40 metros en las cabeceras, contando el puente con una extensión de 208,80 metros.

Toda esta nueva infraestructura quedó habilitada al tránsito vehicular hoy y se continuará trabajando en los 18 kilómetros de pavimentación que prevé una obra básica nueva, reconstrucción del existente, colocación de pavimento flexible, obras de arte menores, enrocado, gaviones de defensa entre otros trabajos, en territorio mendocino.

La ruta se encuentra totalmente pavimentada en el norte neuquino y los últimos trabajos que e ejecutaron de pavimentación, esto es 145 kilómetros entre Chos Malal y Barrancas quedaron habilitados en 1996.

La pavimentación de esta ruta fue objeto de numerosos compromisos entre ambas provincias, que suscribieron convenios para la ejecución de obras entre varios ex gobernadores, que jamás se concretaron.