Finalmente, José Pekerman dio la lista más ansiada por todos los argentinos y fueron varias las sorpresas, aunque a lo largo del día, la modalidad del director técnico de la Selección Argentina de llamar por teléfono a los "no convocados" filtró algunas novedades en torno a la lista definitiva.
Pero lo llamativo, entre otras cosas, es que los que quedaron al margen del certamen más importante del fútbol mundial y que contaban con serias posibilidades de ser llamadas podría formarse un equipo tan competitivo como el que sí viajará.
En el arco, la exclusión del único jugador de River Plate con posibilidades de ir a Alemania, Germán Lux, permitió a Oscar Ustari participar con sólo 19 años del certamen.
En la defensa, las no convocatorias de Javier Zanetti, Martín Demichelis -también mediocampista-, Walter Samuel y Diego Placente fueron quizás las más destacadas, ya que muchos de ellos vivieron junto a Pekerman su formación profesional desde los juveniles.
En el mediocampo, los "faltazos" eran quizás más conocidos. Juan Sebastián Verón era -históricamente- un "fija" para no subirse al avión. Su pelea interna con Juan Pablo Sorín, el capitán de la blanquiceleste, lo marginó definitivamente de la lista de 23.
Otro que era pedido por su meteórica y auspiciosa aparición en el fútbol local, fue Fernando Gago quien, a pesar de que no era seguro, muchos referentes de este deporte pedían un lugar para el juvenil campeón del Mundo en Holanda 2005, para que fuera "fogueándose".
Aldo Duscher, otro "mimado" de Pekerman tampoco fue convocado y resultó quizás una de las mayores decepciones en la lista definitiva.
Teniendo en cuenta su presente de campeón y su historia en la Selección Nacional, Cristian "Kily" González tampoco fue de la partida final de José. Los mediocampistas por la izquierda no abundan en el fútbol doméstico y era quizás una buena alternativa en ese puesto, teniendo en cuenta que Daniel Bilos tampoco será de la partida final.
En la delantera, los presentes del explosivo juvenil de Independiente, Sergio Agüero y de Diego Milito, habrán hecho dudar al entrenador nacional hasta último momento, aunque jamás hayan hecho saber si su teléfono sonó antes de tiempo.