Zinedine Zidane se despidió de la afición del estadio Santiago Bernabéu recibiendo una cerrada ovación con sus seguidores en pie, tras la que, emocionado, intercambió su camiseta con el argentino del Villarreal Juan Román Riquelme.
Tras ser sustituido en los últimos segundos del partido, Zidane esperó en el túnel de vestuarios para despedirse uno por uno de todos los jugadores del Villarreal e intercambiar la camiseta con Riquelme, a quien en su última conferencia de prensa mostró su admiración en público.
Posteriormente, se dirigió al círculo central donde con el público en pie recibió una atronadora ovación y escuchó gritos de "Zizou". Se retiró emocionado, recibiendo abrazos y besos de todos sus compañeros del Real Madrid.
Zidane no compareció ante los medios de comunicación y abandonó el estadio Santiago Bernabéu tras ofrecer un aperitivo a sus amigos y compañeros.