Rocío Guirao Díaz iba a ser monja

Estudió en un colegio católico toda la secundaria y allí aprendió a tener códigos. "Yo sólo los tengo con mi papá, mi mamá, mi mejor amiga y mi novio", aseguró. Además reveló que era la oveja negra de su clase, pero "las monjas se deben sentir orgullosas de mí"

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La modelo cursó sus estudios secundarios en un colegio católico y nunca se imaginó un presente así. Con el correr de los años y por el mensaje que le dieron de chica, esto es un sueño. Tanta exposición y fama no van con la vida que tuvo.

Pese a todo, Rocío Guirao Díaz no se arrepiente de lo que hizo hasta ahora, pero se lo venía venir. "Yo era la oveja negra de la clase", reveló. Pero todo se perdona y como mujer creyente piensa que sus profesores deben estar contentos por su presente.

Más allá de las travesuras que debe haber hecho en su adolescencia, sabe respetar al prójimo. "Yo tengo códigos sólo con mi papá, mi mamá, mi mejor amiga y mi novio. Sólo me importa la gente que me da amor, el resto no", le dijo a la revista Gente.

Por esa razón, "las monjas se deben sentir orgullosas, deben estar contentas por mí", afirmó. Ya que siempre tuvo un excelente relación con la mayoría de los profesores, aunque no siempre fue tan aplicada.

Por otra parte, Rocío hizo referencia a su cuerpo, ya que se supo que se había hecho un retoque en sus lolas. "La primera vez que me operé me había puesto poco y ahora quería verme un poco más fuerte de adelante, más armada. Por eso me agregué cinco centímetros de busto", concluyó.