Casi tres meses y medio después de ocupar la presidencia del fabricante automovilístico DaimlerChrysler, Dieter Zetsche recibió un amplio apoyo y
confianza de los accionistas.
En la junta general celebrada el pasado miércoles en Berlín, unos 7.500 accionistas recibieron con un aplauso a Zetsche cuando comenzó su discurso en la palestra en la que se sientan normalmente la cúpula directiva y los miembros del consejo de vigilancia en esta reunión.
Sin duda, un claro gesto de la confianza y esperanza que han depositado en él para que solucione los problemas que adolece la compañía.
El ambiente fue muy distinto y mucho más distendido al que solía acompañar a las juntas generales de accionistas en la era de su antecesor, Jürgen Schrempp, cuando los pequeños accionistas aprovechaban la ocasión para hacer cuentas con la alta dirección.
Schrempp, que acudió a la junta con su mujer y se sentó en la primera fila de accionistas, fue recibido con pitidos y abucheos cuando el presidente del consejo de vigilancia, Hilmar Kopper, le dio las gracias por sus diez añños al frente del grupo.
Schrempp, cuyo contrato finalizaba originariamente en abril de 2008, dimitió por sorpresa a finales del verano del pasado año. Los inversores institucionales valoraron las medidas de saneamiento presentadas por Zetsche y apoyaron su dirección, si bien exigieron una mejora de los beneficios, como objetivo principal.
En su intervención, Zetsche, que ha heredado numerosos problemas de Schrempp, presentó las líneas principales de la estrategia de la compañía germano-estadounidense para el conjunto del año 2006.
En primer lugar, el nuevo presidente de DaimlerChrysler anunció que la firma quiere reducir su participación hasta el 15 por ciento en el grupo aeroespacial y de defensa europeo EADS en los próximos años.
La semana pasada el grupo automovilístico ya había comunicado una disminución de su paquete de acciones en EADS del 7,5 por ciento, hasta el 22,5 por ciento, que proporcionará a la compañía unos ingresos de 1.000 millones de euros (1.210 millones de dólares) en 2007.
La reducción de acciones en EADS muestra claramente que Zetsche quiere centrase en las actividades meramente automovilísticas y abandonar otras producciones.
En sus algo más de 100 días al frente de DaimlerChrysler, Zetsche impuso un rápido ritmo en el proceso de saneamiento de la empresa, con el drástico recorte de 14.500 empleos, el traslado de la sede central de la empresa a la planta de Untertürkheim en Stuttgart (oeste de Alemania) y el fin de la producción del modelo de cuatro puertas de su vehículo pequeño smart.
DaimlerChrysler va a recortar 8.500 puestos de trabajo en las fábricas en Alemania de su filial alemana Mercedes Car Group y 6.000 en el área administrativa de toda la compañía para reducir costos de producción.
El consorcio prevé para 2006 una facturación de, como mínimo, 150.000 millones de euros (181.500 millones de dólares), sólo ligeramente por encima del monto logrado en 2005, y espera vender más modelos del grupo Mercedes, que reúne las marcas Mercedes, Maybach y smart y actualmente atraviesa importantes problemas de calidad, también herencia de la era Schrempp.
El actual presidente de DaimlerChrysler defendió haber mantenido la marca smart, medida que ha sido fuertemente criticada por muchos expertos del sector automovilístico e inversores institucionales, y pronosticó que esta filial logrará números negros en 2007.
Zetsche también pronosticó ayer una mejora de los beneficios netos totales de la compañía en 2006, en relación con los 2.846 millones de euros (3.415 millones de dólares) logrados el pasado año.
Otro de los gestos que marca una nueva era en la compañía fue el hecho de que DaimlerChrysler hiciera público el sueldo de su presidente, por primera vez en la historia del grupo y a diferencia de Schrempp, que se negó en varias ocasiones a hacerlo.
Kopper dio a conocer la retribución de Zetsche, que se compone de un salario base anual de 1,5 millones de euros (1,8 millones de dólares) y de una prima variable en función de los resultados, que en caso de lograr al cien por cien los objetivos fijados asciende al 150 por ciento del sueldo base.
Además, Zetsche ha recibido este año 59.563 acciones de la compañía, que serán reintegradas en 2010.