David Beckham puede subir o bajar de los rankings de popularidad, pero nunca sale. Este año, una nueva encuesta que consulta a los británicos sobre sus máximas celebridades lo pone en primer lugar.
La polémica se desató porque luego, los propios británicos se sorprendieron de que no lucen en promedio como Beckham quien además tampoco tiene actitudes de un típico "british". El propio director del estudio dijo al diario The Sun que era claro que se estaban convirtiendo en una nación "obsesionada con imitar la identidad de otro" que no se parece a la propia.
"Desde la perspectiva de un hombre, el resultado de esta encuesta es un poco avergonzante. Parece que hay un montón de pensamientos de deseo en la mente de los varones británicos; si sólo todos luciéramos como David Beckham...", advirtió Owen Roberts.
Allí el glamour y las decisiones alocadas no hacen menos queridos a los famosos, según la lista de elegidos. Al astro del fútbol inglés le siguió el actor Brad Pitt, y luego el excéntrico Johnny Depp.
La lista continúa diversa. A pesar de que eligieron personalidades poco recatadas, los ingleses no eligieron a miembros de la realeza en el ránking. Según ese punto de vista, a quienes se les debe recato y no lo cumplen no se les perdona.
Sean Connery es el cuarto famoso favorito, sigue el sexy Jude Law, y los dos son los que más representan el poder de seducción de aquellas tierras. Pero luego siguen los "norteamericanísimos" Tom Cruise y George Clooney.
Ellas también participaron
En cuanto a las mujeres, la favorita fue la comediante Dawn French, diva de la televisión y con algunos papeles en Harry Potter y Las Crónicas de Narnia (puso su voz para la Bruja).
A juzgar por su redondeado aspecto y fuerte figura, parece que la definición de sexo fuerte y débil se transforma entre los ingleses.
Otra exhuberante mujer sigue segunda: Kate Winslet. Luego Davina McCall, Madonna, Lorraine Kelly, Jennifer Aniston, Charlotte Church, Kate Moss, Cameron Diaz y Victoria Beckham, décima.
Los analistas remarcaron cómo los hombres eligieron la delicadeza del varón, pero las mujeres se identificaron con el tipo de chica ruda y más hilarante.