El encuentro interzonal que debían animar los equipos de San Telmo y Talleres
de Remedios de Escalada, por la 21ra. fecha de la fase inicial del campeonato de la Primera B Metropolitana, fue suspendido por incidentes que protagonizaron ambas parcialidades dentro y en las inmediaciones del estadio del club de la Isla Maciel.
Los episodios de violencia empezaron antes de las 17 y se prolongaron por varios minutos ante cierta pasividad policial, por lo que el árbitro Javier Grone, luego de consultar con las
autoridades y convenir en que no estaban dadas las garantías, decidió suspender el cotejo.
La hinchada de Talleres ocupó su sector en el estadio Osvaldo Baletto e intentó acercarse a la zona donde se ubicaban los simpatizantes locales, lo que lógicamente originó los primeros disturbios, cuando comenzó el intercambio de proyectiles.
Las barras de ambos conjuntos tomaron acción rápidamente y, por cierto, no pasó mucho tiempo para que el alambrado que separaba a ambas parcialidades se rompiera. Entonces, ahí sí, el alboroto se hizo más grande.
Hubo combates mano a mano entre hinchas de ambos clubes y la policía provincial se vio obligada a intervenir, dispersando a los revoltosos con disparos de balas de goma.
La situación se descontroló, los hinchas de Talleres se replegaron y abandonaron, en su gran mayoría, el estadio de San Telmo, mientras que los simpatizantes ?candomberos? querían hacer lo mismo para continuar los desmanes en las calles aledañas. Sin embargo, las autoridades policiales los frenaron y les impidieron la salida.
A todo esto, el árbitro Grone consultaba con los encargados del operativo policial y como estos no le dieron garantías, procedió a suspender el cotejo.
Por otra parte, también se produjeron incidente en la cancha de Defensa y Justicia, en donde el local jugó con Chacarita. Sin embargo la pelea fue entre los propios hinchas del equipo de Florencio Varela, que se tomaron a puños en los minutos finales del partido que su equipo perdió por 2 a 0.