El Parque Roca se vistió de celeste y blanco para recibir a la Davis

El estadio se estrenó como sede de la Copa y albergó a casi 10.000 personas, que llegaron hasta Villla Soldati para alentar a la Argentina. El que comandaba la arenga era nada menos que Diego Maradona. El público no se olvidó de Coria, el gran ausente en la serie

Guardar
 Télam 162
Télam 162

El Parque Roca se estrenó ayer como sede de la Copa Davis y lo hizo de la
mejor manera. No sólo por los triunfos de David Nalbandian y José Acasuso,
sino porque el calor que el público derrochó para darle al match ante Suecia el clima de euforia que se suele vivir en los partidos por la preciada Ensaladera de Plata.

Las tribunas tubulares del flamante complejo albergaron a casi 10.000 personas ?un 90% del estadio-, que por ratos pudieron disfrutar del sol, aunque la mañana parecía regalar algunas gotas de lluvia.

La entrada de Diego Maradona acompañado por su ex esposa Claudia y un grupo de amigos, hizo temblar el estadio, que al unísono coreó el nombre del ex futbolista.
 
Vestido con una camiseta argentina, acompañó el partido con gritos, aplausos y el revoleo de su camiseta. Y en cada punto a favor del equipo que capitanea Alberto Mancini, levantaba sus frases para que el público no se quede atrás.
 
Diego miró los dos partidos rodeados de funcionarios: el vicepresidente, Daniel Scioli; el suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra; su vice en funciones, Jorge Telerman, y el secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi. Una vez que Ibarra dejó el estadio, el que ingresó fue el diputado Mauricio Macri.
 
El público arrancó un poco tímido en el encuentro de Nalbandian, como acomodándose a un barrio porco conocido para el tenis, Villa Soldati. Pero a medida que el jugador de Unquillo fue mostrando su garra, también fue creciendo la euforia. Incluso, algunos gestos del sueco Robin Soderling calentaron un poco más el partido.
 
Con Acasuso la cosa fue diferente: el gran despliegue del misionero mantuvo a las tribunas en enloquecidas. Y también sorprendidas por lo bajo del juego que desplegaba Thomas Johansson. Tan distendido era el partido, que comenzó a escucharse "es un afano, suspéndanlo" o un "ponele ganas, Johansson". Es que el nivel del sueco era realmente bajo.
 
Sin embargo, las buenas actuaciones de Nalbandian y Acasuso no hicierono olvidar a otros jugadores de la Legión que hoy no forman parte del equipo de Mancini: Gastón Gaudio y Guillermo Coria. El "Gato" ?quien no jugó por lesión- estuvo en la cancha durante el encuentro de Nalbandian. Su presencia mereció el grito de apoyo del público.
 
El "Mago", claro, no estuvo. Para él hubo silencio, pero una bandera colgada desde una de las tribunas le dedicaba un "estás presente".