River cortó la ilusión jujeña

Superó como local 2 a 0 a Gimnasia con goles de Domínguez y Farías por el partido pendiente de la segunda fecha. El equipo de Passarella suma seis puntos y se mantiene a la expectativa. Los visitantes dejaron pasar la chance de ser punteros

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 TELAM 162
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River Plate le ganó anoche 2-0 a Gimnasia de Jujuy en el Monumental y se recuperó del traspié ante Newell's Old Boys en Rosario. Pero fue una victoria con más efectos reparadores que motivos para ilusionar a su gente. Un triunfo valioso, pero de rutina.

El equipo de Daniel Passarella recién justificó el resultado en el segundo tiempo, cuando consiguió el segundo tanto y los norteños, que en el primer capítulo le habían generado dificultades, se desdibujaron.

Los puntos más altos de River fueron Daniel Montenegro, nuevamente filoso e incisivo, y Germán Lux, muy atento para responder ante las cuatro o cinco situaciones como para convertir que tuvieron los de Gimnasia.

De entrada nomás, los jujeños mostraron sus cartas porque se pararon muy cerca de Luciano Palos, con dos líneas de cuatro concentradas y aguerridas.

Sin embargo, fue Gimnasia el que estuvo más cerca de la apertura en el comienzo. A los 4, un grave error de Leonardo Talamonti permitió que Hector Silva se escapara y sacara un remate que Lux le tapó con lo justo. Y, a los 8, un cabezazo bombeado de Daniel Ramasco pasó apenas al lado del palo izquierdo.

River respondió a los 9 con un tiro de Montenegro desde fuera del área que pegó en uno de los caños, pero el desarrollo mostraba a un equipo local que chocaba constantemente contra el piquete rival. Marcelo Gallardo no lograba hacerse eje de la conducción, el colombiano Jairo Patiño y Víctor Zapata aportaban más barullo que soluciones y las trepadas de los laterales no le daban el resultado esperado.

De tanto insistir, River casi se puso 1-0 con un tiro alto de Zapata a los 24 y con un disparo de Montenegro que Palos mandó espectacularmente al córner. Los millonarios encontraron en una pelota parada lo que no habían podido por abajo. Iban 36 cuando el paraguayo Julio César Cáceres bajó de cabeza un córner de Gallardo y Federico Dominguez empujó el balón al gol.

Pero la ventaja pareció paralizar a River y modificó las necesidades de los visitantes, que se volcaron al ataque y terminaron haciendo méritos para alcanzar la igualdad. Un tiro alto de Marcelo Quinteros, una gran tapada de Lux ante Javier García y un tiro desviado del mismo mediapunta hicieron zozobrar al endeble fondo local antes del cierre.

Las dudas sobre el resultado se evaporaron a los 11 minutos de la etapa final, cuando Zapata mandó un centro y Ernesto Farías, en leve posición adelantada, resolvió muy bien con una palomita goleadora. Tres minutos antes el mismo Tecla había mostrado por qué todavía no logró ganarse un lugar en el corazón del hincha de River al perder en un mano a mano que un goleador de raza como él no debería fallar.

El 2-0 le dio tranquilidad a River y golpeó con dureza el ánimo visitante. Gimnasia perdió ímpetu y orden defensivo, y a los 16 Zapata casi anotó el tercero con un fuerte disparo que pegó en la palo derecho.

La dos veces que lo requirieron, ante un remate lejano del ingresado Gustavo Balvorín y un tiro libre picante de Marcelo Quinteros, el arquero de River tuvo dos gran grandes intervenciones para sacar la pelota al córner.

Patiño, de pobre trabajo, al igual que Talamonti y Gallardo, se perdió el tercero desde inmejorable posición, a los 30. A esa altura el partido estaba resuelto desde hacía rato y River sabía mejor que nadie que deberá mejorar mucho para darle crédito a quienes lo postulan como candidato.