La Cámara Federal confirmó el procesamiento del presunto criminal de guerra serbio-bosnio Milan Lukic por la falsificación de un documento de identidad que utilizó para ingresar a la Argentina.
La medida fue dictada sin prisión preventiva por la Sala I de la Cámara al ratificar una resolución firmada a principios de septiembre pasado por el juez federal Jorge Urso, quien además está a cargo del juicio de extradición del acusado.
Para fundamentar el procesamiento se recordó que el 8 de agosto último, cuando Lukic fue detenido debido a una orden internacional de captura, se le secuestró un pasaporte de la República Federal de Yugoslavia, a nombre de Goran Djukanovic, con su foto inserta en el documento.
Al declarar, Lukic confesó que le encomendó a un amigo que le consiguiera un pasaporte original con otro nombre y apellido para poder salir del territorio de la ex Yugoslavia luego de que su hermano fuera asesinado.
Lukic utilizó el pasaporte para ingresar, primero, a Brasil, pero cuando se enteró que en ese país también ofrecían dinero para asesinarlo, viajó a la Argentina, según su versión.
El Tribunal Penal Internacional de La Haya y la justicia de Serbia y Montenegro reclaman a Lukic para juzgarlo por el homicidio de casi un centenar y medio de bosnios musulmanes.
En la causa judicial, Urso comparó las fichas dactiloscópicas que confeccionaron en una seccional policial con las aportadas por la Secretaría General de la Organización Internacional de Policía Criminal a nombre de Lukic, para concluir que se trata de "una misma y única persona".
El documento secuestrado, en cambio, fue extendido por la Policía de Sremska Mitrovica el 19 de junio de 2001 a Goran Djukanovic, quien atestiguó que su pasaporte le había sido robado tres años después, en Buvda, Montenegro.
Al dictar el procesamiento, Urso evaluó que si bien la falsificación del documento habría tenido lugar en el territorio de la ex Yugoslavia "sus efectos lesivos" se concretaron en la Argentina, lo que habilita la intervención de los tribunales nacionales para juzgar el hecho.
Aunque Lukic no haya falsificado el documento de identidad, "su contribución en la maniobra debe considerarse indispensable", por lo que el acusado fue procesado como "partícipe necesario" del ilícito, porque facilitó la fotografía que figura en el pasaporte.
En cuanto al proceso de extradición, Lukic habría prestado su conformidad para ser juzgado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya, el primero en solicitar su captura internacional, y se opone a ser enviado a Belgrado porque, según su defensa, "no contará con las garantías mínimas para su juzgamiento".