El triste paralelo con el brasileño muerto tras atentados en Londres

Jean Charles Menezes fue asesinado por la policía de esa ciudad un día después de los atentados terroristas que sacudieron a la capital de Inglaterra. Luego se dieron cuenta de que el hombre era inocente. Lo sucedido en Miami reabre el debate sobre la susceptibilidad en la seguridad

162

Jean Charles de Menezes estaba sentado tranquilamente en un vagón del metro de Londres cuando un agente lo redujo y otro le disparó ocho tiros.

Con esa sencilla descripción de la cadena de televisión británica ITV, el mundo tomó conciencia de que Menezes no hizo nada que pudiera haber motivado su ejecución por parte de las fuerzas del orden.

Lo sucedido ayer en Miami no hace más que reabrir un debate acerca de cuánta fuerza puede ser utilizada al momento de tratar de evitar un supuesto atentado con pocas pruebas en la mano.

Según los documentos obtenidos por ITV de la Comisión Independiente de Investigación de Quejas a la Policía (CIIQ), Menezes entró a la estación de Stockwell (sur de Londres) con un boleto e incluso se detuvo para tomar un periódico gratuito, y no saltó las barreras ni huyó por las escaleras, como los medios de comunicación difundieron en un primer momento.

Tampoco llevaba una campera abultada supuestamente sospechosa en un día caluroso, sino que vestía una simple campera de jean. El joven ni escapó, ni desoyó las advertencias de los agentes: entró tranquilamente en un vagón y se sentó.

Un testigo presencial dijo a los investigadores que, de repente, entraron los agentes y mirando al brasileño, gritaron ?¡Policía!? Cuando éste hizo el gesto de levantarse, un agente lo inmovilizó y otro le disparó ocho tiros a quemarropa, siete en la cabeza y uno en el hombro. Otras tres balas fueron halladas en el suelo.

Si bien todavía no se conoce una versión oficial sobre el hecho, este electricista de 27 años fue muerto por las controvertidas balas "dum-dum", cuyo uso está prohibido en las guerras.

Ese tipo de bala, que al parecer las fuerzas del orden no habían empleado anteriormente, tiene punta y culote huecos que permiten la fragmentación del núcleo al impactar, lo que causa el máximo daño a la víctima.

Scotland Yard decidió utilizar esas balas en las operaciones antiterroristas porque causan pocos daños materiales, al expandirse dentro del cuerpo.

Es la misma munición que llevan los llamados "mariscales del aire", agentes que vigilan los vuelos transoceánicos de presuntos ataques terroristas, ya que es de alta precisión y no haría explotar el fuselaje.

La bala dum-dum fue creada por los ingleses como resultado de su experiencia en las luchas coloniales contra los insurgentes hindúes.

Los soldados británicos observaban con estupor cómo sus contendientes indígenas llegaban al cuerpo a cuerpo después de haber recibido uno o varios impactos de bala, por lo que desarrollaron una que les permitiera un mayor poder de detención.

Esa bala fue diseñada por el Capitán Bertie-Clay y fabricada en el arsenal de Dum-Dum, ciudad próxima a Calcuta. Sin embargo, la conducta de estos proyectiles era imprevisible y a veces peligrosa para los propios tiradores, dado que cuando en el interior de un arma disparada quedaban restos de la bala, causaba accidentes.

Por ese motivo, en 1899 el Convenio Internacional de la Haya prohibió el uso de la bala dum-dum, que derivó en la moderna bala expansiva, utilizada sobre todo por los cazadores.

Read more!