Cóppola: "He sido mujeriego toda la vida"

El ex representante de Diego Maradona habló sin tapujos de su pasión por la noche y la buena vida. Dijo que le encanta la buena ropa pero que la vida de excesos se ha terminado desde que tiene pareja estable

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Guillermo Cóppola, el ex representante y amigo de Diego Maradona, se refirió a su gustos por la noche, las mujeres y los excesos en una entrevista.

En la presentación del reportaje del diario chileno Las Últimas Noticias, el medio refiere a su "vida frenética que incluía drogas, mujeres y alcohol" y habla además de los tiempos en que estaba junto a Diego Maradona en una "vorágine de fama y éxito que los llevó a conquistar el mundo" y que "años más tarde los hizo tocar fondo".

"Viví seis años en Italia y siempre he sido un fanático de la moda, del buen vestir, de los mejores trajes. Hoy ayudo a algunos amigos en el tema, pero no como actividad, sino como hobby", refirió Cóppola respecto de su presente y sus gustos por el buen vestir.

"No me arrepiento de nada, estoy súper agradecido de él (por Maradona), por todo lo que me dio, y de la vida, porque mis padres aún viven, tengo tres hijas, una casada, dos nietos, un hermano, una pareja desde hace tres años", sostuvo además.

En cuanto a las mujeres soltó que me gustan y aseguró que ha sido mujeriego toda su vida: "Pero hoy estoy muy bien con Analía Francini, quien me acompaña desde noviembre de 2003, cuando nos separamos con Diego", dijo en cuanto a su actual pareja.

Interrogado acerca de lo más fabuloso que vivió al lado de Maradona, contestó. "Cuando estaba en Nápoles, nos invitó el Rey Fadh de Arabia Saudita a la despedida de su hijo, que era futbolista. Estaba prohibido llevar mujeres al estadio por la ley del Islam. Y Diego se encaprichó en que su madre, la señora Tota; Claudia y mi novia tenían que ir sí o sí. Debí negociar con los árabes, hasta que ellos lo aceptaron. Diego era tan importante que terminó con las leyes del Islam por un día". Pero eso no fue todo, contó: "Pasó un tipo con un canasto y los jeques fueron dejando joyas, anillos, lapiceras. Cuando terminó el partido, le entregaron a Diego el canasto repleto".