La Justicia absolvió ayer por la tarde al famoso peluquero Miguel Romano en la causa en la que estaba acusado del presunto robo de dos automóviles y que fue denunciado por una ex cliente.
"Hace cinco años que padecía este sufrimiento. Fue muy fuerte esto", expresó el estilista en Radio 10, luego de conocer el veredicto.
El peluquero, toadvía emocionado por el fallo del tribunal, expreó que quien lo acusó "era una mujer enferma, que no esté en su sanos cabales, que es un desastre, mirá si voy a sacar un auto", dijo.
Y manifestó: "Esto ya terminó. En este momento están pidiendo (denunciando por) el falso testimonio de ella. Trajo tres testigos falsos que hicieron todo la revés", dijo un aliviado Romano.
El fallo fue adoptado por el Tribunal Oral número 10, que no encontró pruebas suficientes para condenar al estilista en la causa seguida por la presunta comisión de los delitos de robo calificado y defraudación por esteleonato.
También resultó absuelto por el tribunal el yerno de Romano, Gustavo Muscio, quien al término de la audiencia consideró que se trató de "un fallo justo y ejemplar".
El estilista no concurrió para escuchar la decisión del tribunal, pero sí estuvo presente su cuñada Leonor, quien se mostró conforme con la absolución, aunque no disimuló su disgusto con la denunciante Elena Miranda Almagro, a quien le gritó al término de la audiencia oral: "tenés lo que te merecés!".
Durante la mañana, el fiscal Carlos Bauer, al desarrollar su alegato, había solicitado ocho de prisión en suspenso como condena para el estilista.
Los abogados de la querella, Alfredo Sobrino y Héctor Tow, en cambio, habían reclamado una condena a tres años y medio de prisión de cumplimiento efectivo, mientras que la defensa, encabezada por el abogado Ignacio Irurzun, reclamó la absolución.
Finalmente, los miembros del tribunal Alejandro Becerra, Jorge Bustelo y Silvia Mora no encontraron pruebas suficientes para condenar al estilista, que consiguió su segunda absolución en la Justicia en el 2005, puesto que a principios de este año también había sido beneficiado en un juicio por supuestas estafas cometidas con tarjetas de crédito robadas.
Los hechos que se ventilaron en el último juicio se produjeron en el año 2000 cuando Almagro compró un Mercedes Benz y un Mitsubishi Eclipse al denominado "peluquero de las estrellas".
La mujer se comprometió a pagar la unidades con cheques del banco Francés, pero Romano aseguró que la mujer no completó los pagos acordados previamente.
Tiempo después del supuesto incumplimiento contractual, los vehículos desaparecieron del garaje de Almagro, quien culpó al peluquero por la sustracción de los vehículos.
La denunciante señaló que la esposa de Romano, al enterarse de los robos, le recomendó: "traé la plata que falta, y mañana tenés los coches".
Durante la lectura del veredicto, los jueces también dispusieron que se investigara por supuesto falso testimonio a un testigo que declaró durante el debate y se señaló a Almagro como supuesta instigadora de esa falsa declaración.