Una chica de 17 años que concurrió al recital de Callejeros en República de Cromañón el 30 de diciembre de 2004 identificó ayer ante la Justicia al joven que arrojó la bengala y que provocó el incendio que causó la muerte de 194 personas. El chico sería nada menos que hijo de uno de los padres que más hicieron por encontrar a los responsables por la masacre.
Así lo confirmaron a Infobae.com fuentes inobjetables del Palacio de Tribunales de Talcahuano, aunque aún no trascendió el nombre del chico ni de la testigo.
Además, hoy se presentará ante el juez Lucini otro menor que identificaría positivamente a la misma persona que ayer fue señalada como la responsable de tirar la pirotecnia en el boliche de Once, según pudo confirmar este medio.
Fuentes judiciales informaron a DyN que la testigo habría reconocido el viernes pasado al joven que disparó la bengala, cuando concurrió al "santuario" montado frente al predio que ocupaba la discoteca. Allí vio en una fotografía al joven fallecido esa noche trágica.
La joven había declarado hace un tiempo ante la división Delitos contra la Salud de la Policía Federal, y el viernes por la noche se realizó un procedimiento en Cromañón para identificar a la fotografía que estaba en el santuario.
Tras ese nuevo reconocimiento, la testigo fue citada el lunes pero no concurrió, por lo que ayer por la mañana un patrullero la fue a buscar a su domicilio y la llevó por la fuerza ante la Secretaría Especial de Cromañón.
Allí ratificó su versión, brindó precisiones que las fuentes consultadas por DyN calificaron de "importantes", y su relato, en principio, resultó "convincente".
La joven dijo haber ido acompañada al recital de aquella fatídica noche, razón por la cual el juzgado de Marcelo Lucini y la fiscalía de Juan Manuel Sansone ordenaron la urgente citación de su acompañante, presuntamente otra muchacha, para que corrobore el relato de su amiga.
En caso de confirmarse la veracidad de la versión, la causa se mantendría dentro del fuero de instrucción, pues al estar muerto el presunto autor material del hecho que provocó las 194 muertes no hay acción penal posible en su contra.
Distinto hubiera sido el caso de que el joven estuviera vivo, porque en ese caso la imputación directa habría recaído sobre él y, como se trataría de un menor de edad, la causa debería haber pasado a un juez de menores.