Un hincha del club Botafogo fue asesinado por aficionados del Flamengo y otro quedó gravemente herido en una batalla campal tras el clásico del domingo entre los dos clubes de Río de Janeiro.
Rafik Tavares Cantio, de 22 años y miembro de una hinchada organizada del Botafogo, murió víctima de heridas producidas por un arma blanca durante la pelea, en tanto que Jonatan de Oliveira, de 24 años, fue ingresado a un hospital con lesiones en la cabeza producidas por el mismo instrumento.
Los hechos ocurrieron en la noche del domingo en un paraje de la carretera que comunica a las ciudades de Sao Paulo y Río de Janeiro, en el que coincidieron autobuses que transportaban a miembros de hinchadas organizadas de ambos clubes.
Los aficionados de los dos equipos tuvieron que viajar a la ciudad de Volta Redonda para asistir al clásico que el Flamengo venció por 3-1 debido a que el estadio Maracaná está cerrado para reformas, pero algunos colectivos no lograron llegar a tiempo y tuvieron que regresar a Río de Janeiro.
Uno de los autobuses que transportaba a hinchas del Botafogo sufrió un pinchazo y tuvo que parar en un lugar estrecho de la carretera, por lo que provocó un gigantesco embotellamiento en el que quedaron atrapados vehículos que transportaban a hinchas del Flamengo.
Algunos hinchas del Flamengo que venían atrás decidieron bajarse del autobús en que viajaban para atacar a los del Botafogo varados, en una batalla campal que envolvió a cerca de 150 miembros de barras bravas.
La policía arrestó a unas 100 personas, entre ellas 25 menores de edad, que participaron en el conflicto y que fueron conducidos a la comisaría de la ciudad de Piraí, en donde fueron fichados y quedaron a disposición de las autoridades policiales.
Hace dos semanas peleas entre hinchas de los clubes Corinthians y Palmeiras dejaron tres personas muertas en la ciudad de Sao Paulo.