Aenne Burda, creadora del grupo editorial Burda y difusora del concepto de moda "hágalo usted mismo", al alcance de todos los bolsillos y uno de los símbolos del "milagro alemán", falleció a los 96 años en su casa de Offenburg (sur del país).
Burda lanzó en los años de la posguerra las primeras revistas con los célebres patrones para cortar y coser en casa prendas de vestir y levantó con ese concepto un imperio con millones de seguidores en todo el mundo.
Magdalena Lemminger, su apellido de soltera hasta que se casó con el editor Franz Burda, estuvo 45 años al frente de la editorial que lanzó la revista Burda en 1950, y fue una de las pocas empresarias de la época del "milagro alemán", como se denominó al resurgimiento económico germano tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Dos años después, en 1952, empezó la producción de los famosos patrones de costura en múltiples variaciones y tallas, así como los especiales para tejer en punto de media y ganchillo o hacer muñecas de trapo, zapatitos de bebé o adornos navideños.
Actualmente sus revistas aparecen en 89 países y en dieciséis idiomas, con 239 títulos y un volumen anual de negocios de 1.480 millones de euros.
Burda fue a escala editorial un símbolo del "milagro alemán", al estilo de los famosos "escarabajos" de Volkswagen, el auto con el que ella acudía al trabajo.
La empresaria nació el 28 de julio de 1909 en Offenburg (Baden Württemberg), hija de un conductor ferroviario, y tuvo la infancia propia de una familia pobre.
En 1930 conoció al impresor y editor Franz Burda y un año después se casaron.
Tras la guerra mundial, compró su propia editorial, le puso el nombre de su esposo y levantó lo que luego sería un imperio. A la primera revista Burda Moden siguieron las que llevaron por título Burda International, así como libros de cocina, que extendieron el concepto original de "hágalo usted mismo" por todo el mundo.
Antes incluso de la caída del muro de Berlín en 1989, Burda se había implantado en los países del otro lado del Telón de Acero y lanzó la primera revista de moda occidental en ruso en 1997.
A pesar del imperio millonario que dirigía, llevaba una vida modesta, muy ligada a su localidad natal de Baden Württemberg, donde fundó dos centros destinados a la formación profesional en el ámbito de la moda, así como un hogar de jubilados.
El año pasado, en ocasión de su 95 cumpleaños, Offenburg puso el nombre de Aenne Burda a una calle. En 1994, su grupo editorial fue asumido por sus tres hijos, Franz, Frieder y Hubert, a partes iguales, pero finalmente este último adquirió las acciones de sus hermanos.
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