La Justicia de Neuquén comenzó hoy el nuevo juicio oral y público contra el joven Nicolás Rinaldi, acusado del asesinato de María Alejandra Zarza, de 25 años, quien se encontraba embarazada de ocho meses y cuyo bebé nunca apareció.
Rinaldi fue absuelto meses atrás por un tribunal, que no encontró pruebas para condenarlo y lo dejó en libertad, pero el proceso fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia de la provincia, que dispuso nuevamente su detención.
Al rededor de las 10 la puerta de la sala de los Tribunales dispuesta para el juicio se cerró y comenzó la declaración del médico forense Carlos Losada, quien realizó la segunda autopsia sobre el cuerpo de la víctima y determinó la causa de la muerte.
Entre hoy y el jueves en jornadas dobles desfilarán ante los jueces Luis María Fernández, Isolina Osti de Esquivel y Luis Silva Zambrano, 33 testigos, en su mayoría los mismos que participaron del juicio anterior.
Los jueces intentarán esclarecer los mismos interrogantes: si Rinaldi es el asesino, quiénes más pudieron haber participado y dónde está el bebé que la joven llevaba en su vientre. Según se informó, Rinaldi será convocado a declarar, pero aún se desconocía si aceptará hacerlo o no.
El acusado, de 29 años, en todo momento se declaró inocente y relató lo que hizo la noche en que Alejandra fue asesinada, incluso un breve paso por un cine de esta ciudad y un extraño cambio de ropas cuyos motivos nunca fueron completamente aclarados en el juicio anterior.
La joven Zarza fue vista por última vez el 19 de febrero de 2002, cuando se reunió con Rinaldi, supuestamente para discutir sobre la paternidad del bebé, que la joven atribuía al imputado.
Su cadáver apareció una semana después en una zona de lagunas del barrio neuquino Valentina Sur, sin rastros del feto. De acuerdo con la autopsia practicada en ese momento, murió asfixiada y menos inexpertas le sacaron el bebé sin ahorrarle sufrimiento.
En esta ocasión el fiscal era Ignacio Cano, con quien colaboraba Susana González Taboada, quien investigó el crimen. Los querellantes que representan a la familia de la víctima eran los mismos: Ricardo Cancela y Rodolfo Quezada, en tanto que Rinaldi seguía siendo defendido por José O'Reilly y Guillermo
Alvarez.
Aunque en el juicio declararán 33 testigos, los que estaban considerados como los más importantes eran los peritos, como Losada, quien determinó la causa de la muerte; y el experto bonaerense Guillermo Polischuk, quien encontró en el calzado y el auto de Rinaldi restos del polen que, aseguró, pertenecían a una planta que solo crecería en el lugar donde hallaron el cadáver.
Otro testigo importante será Javier Carrasco, ex empleado de Rinaldi, quien declaró que le ofrecieron dinero para que supuestamente "le pegara un tiro en la panza" a Alejandra. El tribunal interviniente tiene previsto dar paso a la lectura de los alegatos el próximo viernes, y una semana después el
tribunal dictará sentencia.