Efectivos de la policía neuquina que se encontraron con dos delincuentes con frondoso prontuario debieron retenerlos con precintos de embalaje debido a que no contaban con las esposas que habitualmente se utilizan en los procedimientos de este tipo.
El hecho ocurrió cuando los efectivos de la Unidad 62 se encontraron ante la presencia de un par de hombres que alarmaron a una pequeña comunidad portuaria de la zona, conocida como Puerto San Antonio Este.
?Tuvimos que pedir prestadas unas esposas?, contó luego de uno de los efectivos al diario Río Negro luego del operativo. Sus palabras sirven como testimonio de la forma en que trabajan. Además, cuando dicen esposas en realidad se refieren a una manera poco segura de llevar a cabo un procedimiento.
Pero el asunto no termina ahí. Los efectivos que realizaron la pesquisa debieron hacerse cargo de los gastos de la comunicación con la División Delitos de la Policía de Neuquén, de donde son los detenidos. El problema es que en su línea telefónica no tienen crédito.
También se informó que en la pequeña delegación policial desde la que se hizo el operativo trabajan cerca de veinte efectivos, algunos de ellos con causas abiertas o sumarios internos que se enviados a ese lugar como una manera de castigo.