El pase frustrado del delantero argentino Javier Saviola al Espanyol todavía genera repercusiones en España y es materia de investigación de la prensa local.
Saviola, que finalmente pasó al Sevilla, tuvo la oportunidad de firmar por cuatro años con el club catalán, a cambio de ?10 millones, pero en el medio existieron aspectos ocultos que no se especificaron hasta una investigación realizada por el diario español AS.
La causa que dejó sin Saviola al Espanyol -el primero en insistir por quedarse con los servicios del ex River- tiene que ver con que los dirigentes del Barcelona agotaron todos los recursos para que el jugador no vistiera los colores del club vecino.
La misma publicación afirma que el Sevilla no se interesó por el delantero argentino hasta tanto no vendió al brasileño Julio Baptista al Real Madrid, traspaso que sucedió varios días después de la primera oferta del Espanyol, a principios de julio.
Esto echaría por tierra la versión más repetida en los días de negociación según la cual el Espanyol nunca había llegado a ofrecer el dinero solicitado por el Barcelona, afirma AS. En aquel momento, las diferencias supuestamente tenían que ver con quién pagaba el sueldo del jugador.
Daniel Sánchez Llibre, presidente del Espanyol, ofrecía entonces ?2,5 millones por la cesión del jugador, a lo que Joan Laporta, máximo representante del Barcelona, respondía que querían ?3 millones más incentivos para empezar a hablar. Había que sumarle a esa cifra 500 mil euros más si el club blanquiazul se clasificaba a la UEFA y la misma cantidad si se metía en la Champions.
Finalmente llegaron a una cifra que rondaba los 2.750.000 euros sin incentivos. Pero la negociación se enfrió con el viaje de Laporta a China, donde el equipo azulgrana realizaba su gira asiática de pretemporada. A su regreso, le comunicó a Sánchez Llibre que si el Espanyol no pagaba el cien por cien de la ficha del jugador, la operación no sería posible. Es decir, le pedía 5.2000.000 euros por la presente temporada más 4.700.000, por la siguiente.
Como era sabido que la ficha de Saviola con el Barcelona era de ?2,7 millones, Laporta le dijo a su colega que el club y el jugador firmaron un nuevo contrato que incluía todos los atrasos. Después de pensarlo y tratar el tema con gente de su entorno, Sánchez Llibre decidió pagar los ?10 millones que pretendía la entidad dueña del pase. Pero Laporta no atendió el teléfono y días después Saviola explicó: "El Barça no me deja fichar por el Espanyol y me manda al Sevilla".
Fue entonces que los dirigentes del club blanquiazul decidieron romper relaciones con los azulgrana, tratando a sus colegas vecinos de "mentiosos, falsos y muy hipócritas".