Seis personas murieron como consecuencia del peor temporal de lluvias y vientos que sufrió el Uruguay en los últimos años, informaron hoy fuentes oficiales.
El temporal causó, además, grandes daños materiales, que las autoridades no han cuantificado aún.
Una joven de 17 años y otro de 16 murieron en Montevideo al caer sobre su vivienda una antena, y una mujer de 52 años fue aplastada por un árbol en El Pinar, a 25 kilómetros de la capital.
En Maldonado, al este de Montevideo, un hombre fue aplastado por un árbol, otro que vivía en la calle murió de frío y un tercero pereció electrocutado, según información de la Jefatura de Policía.
Las autoridades de Maldonado decidieron suspender por hoy las clases en todo el departamento como medida preventiva de seguridad.
Jorge Caride, un esteño, dijo en Radio 10 que Maldonado fue declarada como ?zona de desastre nacional? y que en estos momentos está trabajando un comité de crisis. ?Estamos sin luz, no hay agua, y prácticamente nadie tiene teléfono. Miles de árboles cayeron y los techos se volaron. Los negocios también sufrieron importantes daños?, afirmó.
?Los vientos llegaron a los 175 kilómetros por hora. Fue peor que un tornado?, agregó.
Los vientos, con rachas de hasta 160 kilómetros por hora, causaron la caída de unos 200 árboles y el derrumbe de decenas de postes del tendido eléctrico y telefónico, lo que produjo apagones en Montevideo.
En la capital varias viviendas precarias fueron arrasadas por el viento, un número no determinado de vehículos estacionados en las calles fueron aplastados por la caída de los árboles y en decenas de comercios cayeron carteles luminosos y sufrieron roturas en sus vitrinas.
En Montevideo unas 200 personas debieron ser evacuadas de sus casas.
El temporal causó daños en la sede del Parlamento uruguayo, que mañana, jueves, celebra el 80 aniversario de su creación con la participación de invitados de varios países.
Una exposición de objetos y mobiliario históricos, incluida la primera Constitución del país, debiieron ser retirados debido a la rotura de los vidrios de una claraboya y la consiguiente entrada de agua.
Los bomberos, que anoche recibieron más de 700 llamadas por hora, están atendiendo preferentemente los casos con riesgo físico de personas por paredes en peligro de derrumbe o posible caída de árboles o columnas, agregaron los informantes.
El temporal afectó, fundamentalmente, la zona sur y este del Uruguay, pero también alcanzó el resto del país.