El Banco Nación transferirá mañana el Banco de Entre Ríos SA (BERSA) al Nuevo Banco de Santa Fe (NBSF) y concretará así su postergado traspaso al sector privado luego de tres años de administración estatal tras el alejamiento del grupo francés Credit Agricole en 2002, se informó hoy.
El acto de transferencia de las acciones ordinarias del BERSA a su nuevo dueño se realizará a las 17 en el salón de actos del Banco Nación, con la presencia de la titular de la entidad, Felisa Miceli, entre otras autoridades.
El Nuevo Banco de Santa Fe ofertó 172 millones de pesos por las acciones del BERSA, cifra que incluye 30 millones por las acciones ordinarias de la entidad y otros 142 millones de capitalización, y se comprometió a mantener la planta de empleados y la casa central de la entidad en la ciudad de Paraná.
La propuesta del Nuevo Banco de Santa Fe para adquirir el paquete accionario del BERSA superó los 122 millones de pesos ofrecidos por el Banco de Santiago del Estero y los 97 millones del Comafi, en el segundo llamado a licitación que se realiza para privatizar la entidad provincial.
La decisión fue adoptada por el Comité de Evaluación, integrado por representantes del Ministerio de Economía, del Banco Central y del Banco Nación, entidad propietaria del paquete accionario del BERSA desde mayo de 2002.
El BERSA pertenecía al grupo francés Credit Agricole, que en mayo de 2002 se desprendió de esta entidad y de las otras dos que controlaba, el Suquía (ya transferido al Macro-Bansud) y el Bisel, que pasaron a ser administrados por el Banco Nación hasta su traspaso al sector privado.
El Banco de Entre Ríos SA tiene 74 sucursales y recibió un aporte de 195 millones de pesos de la empresa Seguros de Depósito SA (SEDESA).
Su principal atractivo es la posibilidad de actuar con agente financiero de la provincia, lo cual deberá ser acordado por su nuevo dueño con el gobierno entrerriano.