Melodías difíciles de sacar de la cabeza

Las alucinaciones musicales son causadas por un mal funcionamiento de una red cerebral y provocan que el paciente escuche música constantemente en su mente

Guardar

¿Alguna vez le costó sacarse una canción de la mente? Una y otra vez se repitió sin que pudiera detenerla. Imagine pasar cada minuto de su vida sin poder callar las falsas melodías que resuenan en su cabeza.

Las alucinaciones musicales son una enfermedad resultado de unas redes cerebrales defectuosas que normalmente permiten percibir la música.

En la edición de julio de la revista Psychopathology, Victor Aziz, un psiquiatra del Hospital St. Cadoc's, de Gales y su colega Nick Warner publicaron un análisis de 30 casos de alucinación musical que han estudiado durante 15 años.
Aziz y Warner observaron que en dos tercios de los casos las alucinaciones musicales eran la única alteración mental que experimentaban los pacientes. Una tercera parte eran sordos o padecían una deficiencia auditiva. Las mujeres tendían a sufrirla más que los hombres y el paciente medio tenía 78 años.

Los temas que se escuchan son de una amplia variedad. En dos tercios de los casos la música era religiosa. Aziz cree que la gente tiende a oír canciones que ha escuchado mucho o que son emocionalmente importantes para ellos. "Detrás de estas cosas hay un significado", afirma.

Los resultados apoyan trabajos recientes que indican que el cerebro utiliza unas redes neuronales especiales para percibir la música. Cuando los sonidos entran por primera vez en el cerebro, activan una región cercana al oído llamada córtex auditivo primario, que empieza a procesar sonidos en su nivel más básico. Luego se transmiten las señales a otras regiones, que pueden reconocer las características más complejas de la música: ritmo, cambios de tono y melodía.

Tim Griffiths, neurólogo de la Universidad de Newcastle Upon Tiñe, en Inglaterra, les realizó un scanner cerebral a seis pacientes ancianos que desarrollaron alucinaciones musicales tras perder parcialmente el oído.

Griffiths descubrió en el cerebro una red de regiones que aumentaban su actividad a medida que las alucinaciones se hacían más intensas. Cuando los sujetos de su estudio alucinaban, sólo utilizaban las partes del cerebro responsables de convertir sonidos simples en música compleja.

El especialista insinúa la posibilidad de que estas regiones que procesan la música estén continuamente buscando señales cerebrales que puedan interpretar. Aunque los oídos no les transmiten sonido alguno, es posible que el cerebro genere impulsos ocasionales y fortuitos que las regiones que procesan la música pueden interpretar como sonido. Entonces intentan asociar estos impulsos con recuerdos de música, convirtiendo unas cuantas notas en una melodía familiar.

En la mayoría, estas señales espontáneas no producen más que una melodía difícil de sacarse de la cabeza. Pero la constante corriente de información procedente de los oídos suprime la música falsa.

Griffith propone que la sordera interrumpe esta corriente de información. Y en algunas personas sordas los circuitos que buscan la música entran en hiperactividad. Oyen música todo el tiempo. "Lo que vemos es la amplificación de un mecanismo normal que está en todos", explicó el neurólogo.

No hay un tratamiento establecido para las alucinaciones musicales. Algunos médicos prueban con fármacos antipsicóticos, otros usan terapia cognitivo-conductiva para ayudar a los pacientes a entender qué ocurre en su cerebro.